Gestión multigeneracional, un reto para las empresas

Foto: Especial

Aceptar las diferencias, clave para que una empresa sea más productiva

Hoy en día, aprender a gestionar los recursos de múltiples generaciones dentro de las empresas es un reto importante, que fue impuesto a los departamentos de recursos humanos y a nosotros, los líderes de equipo.

Muchos de los principales ejecutivos de las empresas forman parte de la generación de los baby boomers (término normalmente utilizado para los nacidos hasta 1969), caracterizada por tener el respeto, la confianza y la palabra como valores muy presentes y arraigados. Fue la primera generación que creció frente a la televisión, lo cual le permitió compartir eventos culturales con otras personas de su misma época. Sin embargo, dentro de algunos años esos profesionales estarán retirándose del mercado de trabajo.

La generación X (nacidos entre 1970 y 1981) es la que, hoy en día, tiene más individuos en el mercado de trabajo. Esa generación vivió la experiencia de conocer novedades como los juegos electrónicos, también fue la primera que utilizó computadoras durante la época de los estudios. Sin embargo, es más escéptica, prefiere los amigos reales a los virtuales; es más “desconfiada” y tiene mayor dificultad para adaptarse a cambios corporativos y requiere mucho más información para aceptarlos.

No obstante, en el año 2016, alrededor de 50% del mercado laboral será ocupado por individuos de la llamada generación Y, cuyos miembros nacieron entre 1982 y 1994; y durante 2018 ese número sube a un 75%. Esa es la generación que nació en conjunto con Internet. Un niño de ese tiempo conoce un mundo sin fronteras, integrado y comunicado.

Considerando que actualmente ese grupo es el más grande y que ocupará la mayoría de los puestos de trabajo en los próximos años, nos vemos obligados a cambiar muchas de nuestras formas, políticas y procesos, a fin de obtener un mayor rendimiento.

Para trabajar con esa generación, que acepta cambios con mayor facilidad y los incorpora de forma mucho más rápida que sus antecesores, tenemos que ser mucho más dinámicos. La empresa debe tener la capacidad de enseñarles que se les puede escuchar y tiene la posibilidad de proveerles con herramientas que consideran necesarias para gestionar sus vidas profesionales.

El uso de las redes sociales para interactuar con los recursos humanos de las compañías para la generación Y más que un deseo, es una necesidad, les proporciona información en tiempo real, amplia, sin fronteras.

Pero, ¿y el futuro? Viene la generación Z, es decir, los nacidos entre 1995 y 2004. Ellos sí traen la gestión del cambio integrado en su carácter. Los cambios para esa generación son absolutamente naturales y pienso que las técnicas de recursos humanos para gestionarlos todavía serán creadas o mejoradas. Es una generación que vive en un mundo de comunicación sin límites. El desafío será integrarlos a un mundo corporativo en donde, no siempre, la información es 100% disponible, ya que pasa por algunos filtros necesarios.

La gestión de empresas “multi-generacionales” es algo que todos tenemos que aprender, conocer, buscar entender todo el tiempo. En el mundo de hoy una empresa tiene que cambiar, redefinirse, reinventarse casi todos los días, ya que el mundo cambia con mucha velocidad.

Y la forma de presentar esos cambios a los participantes es todo un arte, ya que cada generación los ve, los recibe y los acepta de formas muy distintas. Otro desafío importante es hacer que esos cambios sean efectivos y asimilados por esos participantes.

Las personas son diferentes y aceptan cambios, regaños y elogios de formas muy distintas y esto va más allá de la generación a la que pertenecen. El líder de los tiempos actuales tiene que conocer a sus subordinados y aprender la mejor manera de presentar sus cambios, buscando que sean asimilados y aceptados.

Los cambios deben nacer desde adentro de la empresa. Es como la metáfora del huevo: si un huevo se rompe desde afuera se termina la vida; si se rompe desde adentro la vida empieza. ¡Vamos a promover los cambios desde adentro!

Finalmente, todo se trata de diversidad. El secreto para que una empresa funcione es la diversidad de géneros, edades, razas, culturas, y estilos de vida. Si aprendemos a buscar lo mejor en cada individuo, seguramente vamos a crear una cultura empresarial que acepte las diferencias, permitiendo que las personas se complementen y con ello puedan entregar un mayor compromiso y productividad.

*Director de Servicios TOTVS Norte de América Latina.
@SergioMorilo

[email protected]

CRÉDITO: 
Sergio Morilo