Las enfermedades mentales que padecen los empleados por Covid-19

Uno de cada tres empleados no tiene buena salud y al menos 63% está en riesgo de burnoutFoto: Shutterstock

Durante la pandemia, aumentó el estrés, ansiedad y depresión que a su vez generan problemas físico.

El Covid-19 no es el único riesgo al que se han enfrentado los empleados últimamente, la pandemia también está cobrando factura en la salud mental, pues el estrés, la depresión y ansiedad que a su vez conducen a otros problemas de salud, están a la orden del día. Si bien, los detonadores no siempre tienen que ver directamente con las empresas, éstas deben ayudar a salir de esa situación.

Rogelio Salcedo, líder de Carrera en Mercer México, explicó que tras analizar las condiciones de los empleados durante estos meses, se encontró que uno de cada tres empleados no tiene buena salud y que al menos 63% está en riesgo de burnout, estrés crónico en el trabajo.

“Estamos viendo mayores índices de estrés” que se reflejan en problemas cardiovasculares, obesidad y enfermedades mentales como depresión y ansiedad. “Esto ha forzado a las empresas grandes a entrenar a los líderes para detectar y tener conversaciones mucho más empáticas y cercanas para hacer esta exploración”, refirió a El Economista durante la charla El futuro del trabajo, organizado por Natura.

Explicó que los líderes tienen como prioridad la salud de los colaboradores, para ayudarlos a salir adelante y no dejarlos solos en momentos tan críticos. Es un tema de humanidad y economía, ya que la ansiedad y depresión de empleados genera baja productividad que se traduce en una pérdida anual de 16,000 millones de pesos, de acuerdo a Sodexo México.

Algunas empresas ya están implementando programas como clases de mindfulness, meditación, yoga e incluso líneas de atención psicológica de forma anónima. Datos de AON indican que 18% de las empresas ha implementado programas wellness desde la pandemia.

El problema es que muchas compañías no saben qué hacer, sobre todo en la parte emocional, como es el caso de las pequeñas y medianas empresas (pymes), aunque una opción es basarse en la NOM 035.

“No se trata de volverse terapeutas personales ni mucho menos, sino dar un acompañamiento. En el tema de las pymes, el cuestionario de la NOM 035 puede ser un aliado para saber cómo actuar. Es complejo el proceso en las pymes pero el tema es hacer algo, tener un liderazgo empoderador (con empatía, confianza y vulnerabilidad) que busque gente sana y empuje una agenda de salud”.

Nom 035 vs Covid-19

Marco González, socio de People Advisory Services (PAS) de EY, explica que en 2019, tres de cada 10 centros de trabajo tenían un alto o medio riesgo en la carga de trabajo, cifra que para este año, se incrementó a siete de cada 10 centros desde el mes de marzo, cuando se decretó la sana distancia y el trabajo remoto.

“Un 10% de las compañías tenía un grado de estrés o de factores de riesgo psicosocial en la interferencia de relación trabajo-familia en 2019, pero en 2020, se elevó a 40% y con la entrada del trabajo remoto, seis de cada 10 centros de trabajo tiene un riesgo de alto a medio en el dominio de la jornada de trabajo”, indicó.

Añadió que en 2019, la gente manifestó estrés por la carga de trabajo, pero ha sido en estos meses cuando las cifras han crecido en gran medida, siendo los principales desencadenantes la ausencia de habilidades para trabajar de manera remota y de los líderes para interactuar de forma eficaz con los colaboradores.

Pero la carga de trabajo no es el único detonante del estrés, también está la idea de volver a las oficinas, sobre todo si no se cumplen con las medidas sanitarias.

Además de cumplir con los lineamientos de la NOM 035, que ya se evalúan, hay que incluir un apartado para la forma de trabajo durante el Covid-19.

Asimismo, hay que reorganizar las actividades con cargas de trabajo más equitativas; establecer procesos, controles y tecnología para tener control sobre el trabajo que se realiza; cambiar la visión de la jornada de trabajo, entendiendo que la gente al trabajar de manera remota o con esquemas flexibles tiene libertad en el cómo hacer las cosas y mayor probabilidad de cumplimiento, y habilitar esquemas de reconocimiento al desempeño, que permita a la gente sentirse identificada en un entorno seguro y favorable de trabajo.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario