Crea una empresa alineada con los empleados

Pymes también pueden hacerlo. Foto: Especial

Una compañía que sigue los mismos objetivos que sus empleados obtiene mayores ganancias, disminuye su rotación y es más atractiva

¿Tu empresa tiene una visión y misión clara, pero no logra conectar con los clientes y tu nivel de rotación es alto? Entonces tu empresa no está alineada, esto quiere decir que no cuentas con una estrategia creativa para convertir la misión en realidad.

De acuerdo con Riaz Khadem, fundador y CEO de Infotrac, empresa especializada en alinear y transformar organizaciones, una compañía se desalinea cuando las personas persiguen objetivos y agendas diferentes y no se combinan para avanzar efectivamente en un solo propósito.

Si las personas no están alineadas, su energía se gasta en cosas que no son congruentes con la empresa y, como consecuencia, se pierde tiempo, recursos y se detiene el crecimiento.

Para cambiar esta situación, se requiere alineación, así lo definen Riaz y Linda Khadem en su libro Logrando la alineación total, donde detallan que todos en la compañía son altamente competentes realizando acciones que apoyan directamente la estrategia de la organización.

En este sentido, una empresa alineada tiene mejor ejecución de la estrategia, genera una cultura de colaboración, lenguaje en común, transparencia sobre el desempeño y criterios justos para vincular el desempeño con la compensación.

Un ejemplo de empresa que ha creado una alineación es Coca-Cola, que de 1996 al 2016, cuando lideraba José Antonio Fernández, implementó el sistema de alineación total, a partir del cual incrementaron los ingresos de la empresa 21 veces, el EBITDA 16 veces y el empleo siete veces.

Cómo alinearse

Para comenzar este proceso de alineación se deben definir los roles de cada trabajador en relación con la estrategia general de la compañía y después alinear todos los procesos, incluyendo desempeño, competencias y compensación, a fin de todos tener el mismo objetivo.

“Muchas empresas se ven desafiadas por la ejecución de estrategias. Se trata de dar seguimiento al curso que ha establecido y de ajustar ese curso en función del aprendizaje a medida que avanza”, dicen los autores.

Detallan que se puede terminar con los despidos y puestos innecesarios al mejorar la productividad de los gerentes y medir su contribución a través de un cuadro de mando individual.

No es necesario que la estrategia provenga del director; sin embargo, es muy importante contar con su apoyo. También pueden aplicarla los gerentes de cualquier nivel y cualquier empresa puede hacerlo, ya sea un gran corporativo o una pequeña y mediana.

“El proceso y los principios son los mismos, pero obviamente alinear una organización grande tiene un grado diferente de complejidad que una pequeña”, detalla Riaz.

Siempre mide

Medir el proceso es importante, si cada gerente en cada nivel realiza un cuadro de mando individual, donde evalúe el progreso de cada colaborador, se tendrá un claro entendimiento de las mejores prácticas para guiar a los trabajadores.

“Cada gerente debe llenar encuestas anónimas para evaluar la alineación existente y para medir el progreso a lo largo del camino hacia la alineación”, menciona Riaz.

Los cuadros de mando individuales aclaran el valor añadido del trabajo y miden su éxito. También proporcionan una retroalimentación continua sobre el progreso de los colaboradores directos y la claridad de la responsabilidad, así como una mayor participación en el éxito de la empresa.

Para el gerente, estos cuadros de mando proporcionan una forma concreta de alinearse verticalmente con los colaboradores directos. Para la compañía, se aseguran de que todos estén enfocados en la misma dirección, logrando la visión de la compañía.

Qué debe hacer un líder los lunes

Los autores detallan que lo primero que debe hacer un líder un lunes por la mañana es reunirse con sus colaboradores y pedirles que identifiquen las cinco prioridades principales de su trabajo y que las enumeren en orden de importancia.

Este ejercicio también debe hacerlo el líder y después comparar las listas para llegar a un acuerdo sobre cómo reducir la brecha.


CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario