Cinco tips para crear tu espacio de trabajo ideal

Con plantas y adornos puedes hacer un gran cambio. Foto: Especial

Trabajar en una oficina puede ser muy estresante para muchos por las horas invertidas frente a la computadora, juntas y pendientes del día a día, lo que conduce a enojo, estrés y por consiguiente, menor productividad.

El trabajo ideal es aquel que se disfruta; sin embargo, diferentes factores pueden impedir alcanzarlo. Por ello, es importante hacer de nuestro centro de trabajo el lugar perfecto, en donde estemos cómodos, queramos estar sin contar las horas que faltan para salir y que no cause enojo o molestia el pensar que tenemos que ir cada mañana porque todos deben tener el empleo soñado.

Crear tu ambiente ideal no es difícil, sólo se requiere de dedicación, orden y planeación, y si no sabes cómo ejecutar esto, a continuación te dejamos los cinco siguientes tips:

Establece cinco prioridades

Al iniciar tu día, enlista los cinco deberes más importantes, lo que sea más relevante para tu jornada y asigna un tiempo específico para cada uno.

Saturarte con demasiadas cosas no te hace más productivo, al contrario, incluso puedes cometer más errores o no hacer un trabajo de calidad. Al final lo único que conseguirás es estrés, mal humor y cansancio.

Viste cómodo

Aunque los códigos de vestimenta son diferentes en cada empresa, busca outfits que te hagan sentir lo más cómodo posible sin romper los protocolos.

Por ejemplo, si te requieren vestimenta formal, elige trajes que no irriten tu piel como materiales de algodón, camisas que te permitan movilidad, faldas del largo que te haga sentir segura y colores que te transmitan alegría, no todo tiene que ser negro o gris. Sé creativo y agrega accesorios que refuercen tu vestimenta.

Si en tu empresa son más informales, usa tus tenis favoritos, ese suéter que tanto te encanta o pantalones que te permitan desplazarte sin problemas, siempre cuidando la limpieza y cuidado personal.

Coloca plantas y adornos

Las plantas refrescan, limpian el aire, ayudan a relajar y despejar tu mente lo que es muy útil cuando estás estresado por esa junta de fin de mes o la exposición ante los directivos.

Procura plantas que sean de sombra para que no batalles estar saliendo para que tomen el sol, con colores vivos y fragancias que te cautiven. La lavanda para relajarte, "orejas de burro" para que circule más aire o el aloe vera que puede convertirse en tu botiquín natural, son algunas opciones para tu escritorio.

También agrega adornos que personalicen tu lugar. Fotos de tus hijos, pareja, familia, personajes favoritos, juguetes, peluches, tus accesorios de papelería favoritos, en fin, lo que más te motive a estar ahí.

Ten snacks saludables

La buena alimentación está fuertemente relacionada con la productividad, así que si quieres tener mayor energía y tener un mejor desempeño, lleva verduras hervidas o crudas con limón y chile, queso, y ten en tu cajón barritas de cereal, almendras tostadas, mantequilla de cacahuate, manzanas y sobre todo agua.

Comer sano no significa que sea aburrido, busca combinaciones con los alimentos que más te gusten. También procura frutas y verduras de distintos colores como el rojo que tiene propiedades antioxidantes, anticancerígenas y antienvejecimiento celular.

El amarillo ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, y el naranja que ayuda a la salud visual, cuidar la piel y previene enfermedades cardiovasculares.

Respeta tus horarios

Llega puntual a tu empleo, come a tu hora establecida fuera de tu lugar de trabajo desconectándote de los deberes y vete a tiempo a casa.

Comer en tu escritorio “por si surge algo” o “para adelantar”, no te hace más efectivo, además de que no te alimentas correctamente. Debes tener por lo menos 45 minutos de descanso ya sea en el comedor de tu empresa o fuera, donde no respondas mails, llamadas o hagas algo de tus deberes. Ese momento es para ti, para relajarte y recargarte de energía para poder continuar.

De igual manera, procura salir a tu hora y terminar todo lo del día a tiempo. Ser workaholic no es bueno para tu salud ni tu trabajo.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario