7 pasos para lograr la simplicidad en tus productos

Foto: Cortesía

Para Ken Segall, creador de “Think Different” (“Piensa Diferente”), una de las campañas publicitarias más exitosas de Apple y quien logró convertir la palabra simple en sinónimo de éxito, aseguró que la simplicidad debe ser la principal fuente de inspiración de una empresa, “la fuerza que impulsa y hace despuntar cualquier tipo de proyecto”.

“El reto es hacer que la experiencia del consumidor sea simple, cuando esto sucede logramos que se quede con la marca”, mencionó el mercadólogo durante su presentación en el encuentro de negocios organizado por Grupo SICOSS.

El experto, quien por más de una década fue director creativo de la empresa fundada por Steve Jobs, utilizó la simplicidad como catalizador, lo que demostró al sugerir cambios en los nombres de los productos de Apple y convertirse en el responsable de la ‘i’ que ahora los acompaña.

Para Segall éste es el logro de su vida, sabe que a pesar de haber escrito libros, dictar conferencias y transmitir su talento y creatividad, esa letra del alfabeto nunca será olvidada. Por tal motivo, se dio a la tarea de desarrollar una metodología de siete pasos en la que ayuda a empresarios a generar productos simples:

1. Autenticidad. Podría sonar lógico, pero no muchas compañías entienden que crear productos genuinos y que capturen la esencia de la empresa es la clave para generar una comunicación honesta con el usuario. “Cuando haces algo auténtico, la gente cree en ti porque no tratas de engañarlos”, dijo el que alguna vez trabajó con el hombre más importante en el mundo de la tecnología.

2. Elección. La gama de productos ofrecida para los usuarios es algo con lo que muchas empresas tienen que lidiar, ya que algunas –con el afán de darse a conocer– llegan al mercado con diferentes opciones. Pero esto, lo único que provoca, es la confusión de los clientes que al no saber cuál de todos los productos va a solucionar su necesidad. “Si ofreces muchas alternativas, las personas piensan y al final no hacen nada; si es simple ellos sabrán elegir lo que necesitan”.

3. Hacer que la gente te quiera. El reto está en lograr que el trabajo que uno realiza provoque un sentimiento de pertenencia en los usuarios. Por lo que se tienen que aprender a comunicar de una forma en que la gente se sienta comprendida, donde los valores de la compañía y del cliente se empaten. “Tu labor es hacer que el consumidor se sienta entendido, hacer que las personas te quieran”, indicó Ken Segall.

4. Las palabras. Una buena idea es darle nombre a tu compañía, pero una mejor es asignárselo a un producto. Éste debe convivir con los seres humanos: “Hay que dar nombres que recuerden las personas; nunca entendí porque las compañías siguen haciendo cosas sin sentido”, señaló el mercadólogo que ejemplifica con las malas denominaciones que empresas tecnológicas dan a sus productos, las cuales se conforman de un conjunto de números y letras.

En Apple hay tres laptos: Macbook, Macbook Air y Macbook Pro. Son nombres originales, ordinarios y lo suficientemente creativos para ser recordados”, complementó.

5. Hacer menos cosas, pero mejores. Alguna vez Steve Jobs dijo que la innovación era decir no a 1,000 cosas, ya que de esta manera las personas no se distraen de lo realmente importante. Y es que ser simple no es sencillo. Esa fuerza impulsora de Apple conlleva tiempo, dinero y energía, aunque los resultados –por lo general– son mucho mejores.

6. Minimizar. La clave está en comunicar menos ideas, pero sin perder el sentido de lo que se quiere transmitir. El ex creativo de Apple aconseja remover los excesos de los productos para que éstos se vuelvan atractivos a los ojos y oídos de consumidores a través de la humanización de las palabras. Tal y como lo hizo en el lanzamiento del iPod, que además de ir acompañado del slogan “Mil canciones en tu bolsa”, frase que remitía a la sencillez del producto, realmente el usuario podía gozar de los todos los privilegios con tan sólo tres clics.

7. Que la simplicidad esté en el aire. Éste debe ser el sentimiento en cualquier compañía. En Apple, por ejemplo, existe una cultura donde la meta es crear cosas atractivas por su simplicidad. Lo importante –en cualquier empresa– es comprender la importancia de construir una imagen de compañía con vida, estilo bonito y simple.

Finalmente, Ken Segall hizo énfasis al decir que en este mundo tan complicado hay que aprender a trabajar por años, generar debates y discusiones para lograr un producto simple que transforme la manera de hacer las cosas e impacte a la comunidad.

[email protected]

CRÉDITO: 
Zyanya López / El Empresario