Por qué las empresas deben conocer los indicadores económicos

En muchas de mis juntas y entrevistas de trabajo, presentaciones de informes y conversaciones con ciertos empresarios, directivos financieros y operativos y hasta con ciertos consejeros independientes de Pymes y de empresas grandes, he notado que en general, existe desconocimiento en diversos grados sobre los principales indicadores y eventos de la economía nacional e internacional y cómo afectan al negocio.

Incluso, buena parte de los niveles anteriormente mencionados no identifican en qué ciclo económico internacional, del país o de su industria en particular se encuentre su empresa, cuando terminará éste y cuál será el siguiente ciclo económico que vendrá, lo cual no les permite tomar las mejores decisiones.

El conocimiento de los indicadores económicos es importante y siempre deben relacionarse con las cifras de los estados financieros, con los volúmenes de producción y venta de la empresa, su costo integral de financiamiento y con la inflación que experimentan sus costos y gastos, como lo son el consumo de luz y de los energéticos.

Dichos empresarios, directivos y consejeros no suelen conocer o no tienen acceso para identificar, entre otros indicadores económicos: el Producto Interno Bruto (PIB) trimestral, del ejercicio anterior y el estimado del año en curso, la contribución al crecimiento porcentual al PIB de México por sectores (Consumo de Gobierno, Exportaciones, Consumo Privado, el IFB y las Importaciones), la inflación estimada del periodo, la Tasa de Cetes y del CPP, el Balance en cuenta corriente, el importe estimado de la inversión extranjera de este ejercicio, el Balance del sector público, el tipo de cambio del dólar americano actual y el estimado con que cerrará la semana, el mes, el trimestre y el año; así como el PIB real de los Estados Unidos del año y trimestre anterior, su estimado del trimestre y año en curso, el índice de confianza del consumidor, entre otros.

Al respecto, cabe aclarar que para conocer estos indicadores hay muchas fuentes de información: el INEGI, boletines informativos de los grupos financieros, periódicos financieros, así como reportes de algunas firmas especializadas de contadores públicos y economistas.

Para poder identificar en que parte del ciclo económico nos encontramos, también habría que poner atención al indicador denominado Índice Global de la actividad Económica de nuestro país, cual ha sido su porcentaje real en los últimos meses, su tendencia junto con comentarios especializados de analistas.

El conocimiento actualizado de los anteriores indicadores económicos históricos y del siguiente año, así como su contexto, deberán estar presentes en la preparación del Plan Estratégico de Negocios de su empresa, de sus presupuestos anuales y mensuales de resultados, así como en la aprobación de sus proyectos de inversión.

Hablando de estos últimos, su empresa deberá estar consciente del timing, periodos o momento oportuno para las siguientes fases de sus proyectos de inversión confrontándolos contra los ciclos económicos internacionales, del país y de su industria en particular: preparación del proyecto, su aprobación, periodo de ejecución del mismo, periodo de pruebas de los productos a lanzarse (caso de empresas manufactureras) y finalmente fecha de inicio operativo de su proyecto para generar los flujos de efectivo esperados.

Los casos de errores en decisiones empresariales abundan, por no haber considerado los indicadores y eventos económicos, como ejemplos específicos, cito a manera enunciativa los siguientes, que he observado:

  • Preparación incorrecta del presupuesto del estado de resultados y del flujo de efectivo por no considerar los indicadores económicos base, tanto nacionales como internacionales, originando fuertes desviaciones al comparar los resultados reales Vs. los planeados.
  • Costo mayor de las importaciones por no atender a los futuros del peso contra el dólar y por no contratar coberturas cambiarias.
  • Debido a la presión de la competencia, se llegan a aprobar proyectos de inversión fuera del ciclo económico adecuado de la industria, lo que origina que se lleven más años, a los originalmente estimados para recuperar la inversión.
  • Aprobación de proyectos de inversión solo bajo la corazonada del Director General de la empresa porque “le latía” que era un buen negocio, sin preparar la información financiera y sin considerar la información macro económica de los indicadores económicos.
  • Divorcio entre el Plan Estratégico de Negocios y sus proyectos de inversión y presupuestos de resultados.
  • Aprobación de un proyecto de inversión con insumos importados en 2013 que llevaría más de un año su ejecución, sin considerar la devaluación del dólar de 13 pesos a 16 pesos en 2014.
  • Contratar préstamos en dólares y no en pesos, sin considerar la tendencia del tipo de cambio.
  • Tener un Director de Finanzas sin visón económica y sin conocimientos en esta materia, solo porque tiene conocimientos de Contabilidad, se encarga de los pagos y ha sido un empleado de confianza, que ha venido haciendo carrera en la empresa.

Conclusiones

Podemos concluir que la materia económica es muy amplia y compleja, por lo cual, todas las empresas modernas deben estar actualizadas en el conocimiento de los principales indicadores económicos. Los conceptos anteriores de este artículo sólo fueron un pequeño bosquejo.

Es necesario que tanto las empresas grandes, como las Pymes contraten directivos, auditores externos y consejeros, no sólo con el conocimiento de sus giros de negocios, sino que con un claro entendimiento de los efectos micro y macro económicos de los indicadores económicos principales.

Si su empresa no cuenta con algún experto en esta materia, consígalo entre los consejeros independientes y consultores que llega a haber en el mercado, lo cual se reflejará en sus resultados de negocios.

Autor: Ramón Serrano Béjar es miembro del Consejo Editorial de la Revista Veritas del Colegio de Contadores Públicos de México y Consultor Independiente

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