Las franquicias mexicanas que conquistan el mundo

Franquicias Master están presentes en México y Latinoamérica. Foto: Especial

La propuesta de Franquicias Master es adquirir una franquicia porque te gusta el gira y no porque era para la que te alcanzó y con ello, busca acercar a quienes desean emprender con propuestas innovadoras, atractivas y sobre todo a bajo costo, lo que ha atraído a cientos de inversionistas en México y Latinoamérica.

En entrevista a El Economista, Vladimir Ramírez, business development manager de Franquicias Master, detalla que actualmente, su modelo que se conforma de ocho marcas, ha permitido otorgar 230 franquicias, de las cuales 200 están en México con importante éxito.

Cada cinco días, entregan una nueva sucursal tanto a nivel nacional como internacional, y la principal ventaja que ofrecen es que los costos están por debajo de los 500,000 pesos. El objetivo final es evitar que paguen más de esa cantidad.

“Lo que queremos es que la gente tenga acceso a la marca que más le guste y apasione y no para la que le alcance”, explica José Luis Uberetagoyena, director general de Franquicias Master.

Detalló que el costo por franquicias es de 200,000 pesos más IVA, además que se requerirán otros 200,000, en promedio, para amueblar el lugar, comprar los insumos, entre otros, aunque dependerá de la marca a elegir: Churrería Porfirio, BubbleWaffle, Flavorcup, Sky Rocket Pizza, Hot Run, Chicago Pops y Splash Fun.

Uberetagoyena indicó que la razón de uniformar el precio y el bajo costo surgió tras ver la necesidad de los emprendedores, quienes muchas veces querían una franquicia, con un buen concepto que les atraía, pero no tenían el capital suficiente para adquirirla.

“Lo que quisimos hacer fue cambiar las reglas del juego para que adquieras la que te gusta y con nuestra oferta, les podemos dar un ecosistema lleno de servicios dependiendo su disposición”, resaltó.

La internacionalización

El retorno de inversión por cada franquicia va de los 12 a 18 meses y la cuota fija es de 5,000 pesos más IVA, sin importar los ingresos que generen, lo que mejora la convivencia entre franquiciante y franquiciatario.

A partir de 2016, la marca más demandada es BubbleWaffle que tiene 90 sucursales en el país, seguida de Churrería Porfirio, quien comenzó en 2018 y que hoy cuenta con 50 sucursales, de las cuales 30 ya están operando.

Asimismo, tienen presencia en Ecuador, Panamá, Colombia, Guatemala y Argentina.

“Creemos que si una idea es buena merece ser conocida por el mundo. Eso fue lo que nos motivó a llevar nuestras marcas por el mundo. Arrancamos con Colombia en 2017, donde hoy hay 28 operando, después seguimos con Ecuador donde hay 15 unidades y de ahí fuimos con Puerto Rico, Panamá y Costa Rica”, señaló Vladimir.

Sobre la aceptación, los emprendedores narran que es muy aceptado, pues el comportamiento de los mercados se inclina a México porque es referente de desarrollo de nuevos modelos de negocio. Por ello, les llena de orgullo poder llevar un corporativo mexicano a otras latitudes.

Otro aspecto que aman los emprendedores es que son facilitadores de la generación de empleos. Gracias al corporativo, pueden ofrecer 1,500 empleos directos, cifra que buscan aumentar, sobre todo en Latinoamérica.

“Nos gusta mucho aportar a un México emprendedor, a empresarios y una Latinoamérica con fuente de trabajo. Con las franquicias que hemos entregado ayudamos a los países a crecer en su economía”, resalta José Luis.

Para este año, Franquicias Master busca cerrar el año con 150 nuevas sucursales en México y duplicar las de Latinoamérica, para tener cerca de 100.

Lo más importante, señalan, es ayudar a hacer crecer la economía nacional y facilitar la apertura de un negocio, que si bien no es garantía de que será un éxito, sí ofrece menor riesgo de inversión, además que permitirá estar en una economía de escala.

“El sumarse a un modelo de franquicias es que aprendas todo lo necesario de nuestra mano en poco tiempo. También es el saber que estás en una red que cada día está creciendo”, finalizan.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario