¿Cómo convertir un negocio en franquicia en un mes?

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Muchos empresarios sueñan con ver el nombre de su marca en todo el país, incluso a nivel mundial, una opción para hacerlo posible es crear una red de franquicias, adoptar una ruta probada para alcanzar un rápido crecimiento.

De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) 80% de las pequeñas y medianas empresas (pymes) duran dos años en el mercado, y un modelo de franquicias tiene una duración promedio de más de cinco años, lo cual asegura la permanencia del negocio.

Además, en México operan más de 1,300 franquicias y arriba del 96% son marcas mexicanas, asimismo, cada hora abre una a nivel nacional y en los últimos 10 años el sector ha creciendo a doble dígito, de acuerdo a datos de la Asociación Mexicana de Franquicias.

Llevar un negocio a este modelo brinda beneficios como “el permitir que crezca de forma exponencial y debido a que el dinero que se invierte es de terceros es posible capitalizar la marca sin afectar la economía propia. Además, permite obtener cuotas y/o regalías”, menciona en entrevista Vladimir Ramírez fundador de Franquicia Master.

Señala que el modelo de franquicias también le brinda a la marca un mayor posicionamiento y le permite anticiparse y responder de la mejor forma a un entorno competitivo. Asimismo, al transmitir un conocimiento, secreto industrial o know-how se obtienen regalías.

Sin embargo; aunque cualquier giro de negocio se puede desarrollar como franquicia, no cualquier negocio es franquiciable, por ello es importante saber qué características requieren.

Debe ser rentable, contar con un producto replicable y que tenga las cualidades de abrirse al mercado exponencialmente. “No podemos replicar el sabor particular de la abuelita, se requiere sistematizar el modelo”, precisa José Luis Uberetagoyena, también fundador de Franquicia Master.


Aunque el proceso para convertirse en franquiciante es largo y un tanto costoso, la empresa Franquicia Master, el holding que agrupa ocho marcas como Chicago Popos, Bubble Waffles y Sky Rocket Pizza, y cuenta con sucursales en México, Centro y Latinoamérica, ofrece a los empresarios, a través de su modelo Franchise Factory las herramientas adecuadas y la posibilidad de consolidar un proyecto desde uno hasta tres meses, con una inversión total de medio millón de pesos.

“Es una fábrica de franquicias que consiste en tres módulos que pueden tomarse de forma independiente o simultánea, de acuerdo a las necesidades de la empresa”, refiere José Uberetagoyena, y recalca que se busca que el franquiciatario no tenga la necesidad de estar presente en la sucursal y delegue responsabilidades.

“Los ingresos a largo plazo se vuelven residuales, es decir no es necesario estar en el negocio o en los diferentes estados para que sea estable”.

En el primer módulo, “Franchise system” se crea toda la estructura, documentación y sistemas para la marca, desde el marco legal, operación de central franquiciante, definición del modelo de negocio, documentación de marca, marco operativo y comercial, es decir todo el know how de una central franquiciante exitosa, para que la marca pueda franquiciar desde una base sólida y con proyección.

El segundo es el “Brand Desing” y se enfoca en todo el diseño y conceptualización de la marca, a fin de ayudar al empresario a reinventar la marca y adaptarla nuevas plataformas electrónicas. Tmbien se crea la identidad gráfica como logo y colores.

El tercer módulo, “Action Elite” se enfoca en la operación y venta acelerada, asi como una capacitación y supervisión personalizada, para mejorar e innovar los procesos y sistemas en un lapso de tres meses.

El objetivo es que las personas hagan de su idea de negocio una franquicia exitosa, con la cual puedan lograr una expansión interesante, no sólo en el país, sino en todo el mundo”, puntualiza Vladimir Ramírez.

Al respecto de las mejores prácticas para convertir una franquicia en exitosa, Ferenz Feher, fundador de la consultoría de franquicias Feher and Feher, dice que siempre se debe “mantener una comunicación abierta-entre franquiciatario y franquiciante-, tener perfectamente claras las reglas del juego, un nivel de asistencia técnica permanente y mucha comunicación”.

Para perdurar en el tiempo se debe dar innovación, renovación, nuevos productos, asistencia técnica y estar siempre presente con ellos para ayudarlos a ser el mejor negocio y “no pensar que porque se llame franquicia se tiene el éxito asegurado. Hay que trabajar y trabajar duro”, finaliza Ferenz Feher.

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CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez /El Economista