¿Cómo analizar la información financiera? (Parte VI)

Continuando con el tema que nos ha ocupado las últimas semanas, y ampliando un poco sobre el tema de los índices o razones financieras, Donald E. Miller, en su libro “La Interpretación Correcta de los Estados Financieros”, clasifica las razones financieras en dos, aquellas que miden las causas y las razones que miden los efectos.

Esta metodología parte de la base de que los estados financieros tomados en su conjunto son resultado del registro de todas las operaciones de la entidad que tienen origen, o sea las causas, y destino, o sea los efectos. Y que al final de cuentas para poder interpretar adecuadamente los estados financieros se tienen que analizar las causas, los efectos y la forma en las que se interrelacionan. Como ya mencionamos antes, todos los resultados obtenidos tendrán que ser comparados, no solo contra el historial y el presupuesto de la propia empresa, sino también contra los índices o relaciones promedio de la industria en la que se desenvuelve con objeto de medir si su desempeño es igual, mejor o peor que la de sus competidores.

Dentro de las razones que miden las causas tenemos, nos menciona las siguientes:

  1. Activo fijo a capital neto.
  2. Período de cobro.
  3. Ventas netas a existencias.
  4. Ventas netas a capital neto.
  5. Utilidad neta a ventas netas.
  6. Activos diversos a capital neto.

Dentro de las razones que miden los efectos describe las siguientes:

  1. Relación de circulante. Que ya hemos comentado en el artículo de la semana pasada, junto con su complemento llamado prueba del ácido y la prueba de pago inmediato.
  2. Pasivos circulantes a capital neto.
  3. Pasivos totales a capital neto.
  4. Existencias a capital de trabajo.
  5. Valores por recibir a capital de trabajo.
  6. Pasivos a largo plazo a capital de trabajo.
  7. Utilidad neta a capital neto.
  8. Ventas netas a activos fijos.
  9. Ventas netas a capital de trabajo.

A continuación, incluyo una breve explicación de las razones financieras mencionadas.

Activo fijo a capital neto. Que representa la proporción en la que los accionistas han decidido aplicar su inversión en los activos productivos de la empresa. Se calcula dividiendo el monto de la inversión en activos tangibles productivos entre el capital contable.

Período de cobro. Representa los días que las ventas a crédito de la empresa tardan en ser cobradas, y se calcula primero determinando el importa total de ventas a crédito en el año y dividiendo ese importe entre 365 para determinar la venta diaria. Posteriormente el monto de las cuentas por cobrar a clientes (descontadas del IVA) deberá dividirse entre la venta a crédito por día, siendo el resultado el período de cobro expresado en días. Esta relación también puede ser determinada basada en las ventas totales y las cuentas por cobrar, sin embargo, a mayor proporción de ventas al contado, menos exacto será el resultado.

Ventas netas a existencias. Esta razón representa las veces que los inventarios son renovados durante el año, indicando la rapidez en que el ciclo de producción y ventas es llevado a cabo. Su cálculo se efectúa dividiendo el importe de las ventas en el año entre el saldo de los inventarios. En lo particular, a un servidor no me gusta mucho esta comparación, ya que el margen de utilidad incluido en el importe de ventas distorsiona el resultado. En mi opinión es mejor determinar la rotación de inventarios dividiendo el costo de los productos vendidos entre el importe de inventarios.