Tradición por miel, una dulce forma de emprender

Foto: Cortesía

Arturo Koyoc nació en medio de una de las tradiciones más grandes del país: la producción de miel, donde no sólo aprendió a disfrutarla y extraerla, sino a utilizarla como medio para sostener a su familia y las de los trabajadores de su comunidad en Yucatán.

En el 2009, 25 personas comenzaron la empresa de miel Muuk Kaab, perteneciente al grupo apícola Texán de Palomeque , pero, al final, ante los problemas del mercado como la temporada donde no hay miel o cuando las ventas son muy bajas, sólo quedaron seis personas, entre las que se encuentra Arturo.

“Es un trabajo muy bonito, pero también difícil. Hay temporadas donde la miel es escasa y hay pocas ventas, por eso muchos se fueron saliendo del proyecto porque no veían ganancias, pero poco a poco empezamos a crecer y a creer en lo que hacemos”, dijo en entrevista a El Economista.

A pesar de esto, la organización ha tenido un crecimiento en ventas de 40% y ya tiene presencia en tiendas de autoservicio gracias a la fundación Legorreta Hernández A.C. y Walmart de México, con quien ha hecho alianza desde el 2011.

“Debido a ello, la miel se ­distribuye en 176 tiendas como las de Walmart, algunas locales en ­Yucatán y también hay en City Market. También estamos en pláticas con Vips”, detalló.

Calidad natural

Entre las razones que el apicultor considera que dan el éxito a Muuk Kaab es que la miel es 100% natural, sin químicos ni adulteraciones, además de que ofrecen un empacado en frascos de vidrio que asegura calidad, frescura y mejor sabor. Asimismo, comparten el proceso que se lleva a cabo para obtener toda la miel, lo que crea fidelidad con los clientes.

“La gente prefiere comprar miel más barata y en envase de pet; sin embargo, por seguridad y calidad hay que comprar en frascos de vidrio, algo que siempre promovemos”.

Por su desempeño y eficiencia en procesos de producción y distribución, Arturo Koyoc y el grupo apícola fueron reconocidos con el Premio Nacional de Logística 2017, lo cual ha permitido posicionarse en el mercado.

Koyoc sabe que el negocio no es sencillo, pero con esfuerzo y dedicación ha demostrado que cualquier cosa puede lograrse siempre que se tenga pasión.

“Tenemos que enfrentar muchos retos, pero no hay que dejarnos caer. Debemos estar ­convencidos de lo que hacemos y de que oportunidades siempre van a haber, todo está en la pasión”, concluyó.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario