La receta de la abuela le permitió emprender

Diego y sus socios comenzaron vendiendo la barrita en changarros cercanos a su casa en Jalisco. Foto: Especial

Las recetas de cocina de las abuelas son de los tesoros más importantes, pues con ellas se hacen platillos únicos que deleitan los paladares más exigentes, por lo que se guardan como secreto de Estado, pero a veces son tan buenas opciones que algunos quieren compartirlas con el mundo e incluso hacerlas la raíz de un negocio.

Este es el caso de Diego Reyes, quien desde pequeño ama las galletas que preparaba su abuela y que tras un día de cocinarlas en casa, vio que también podían funcionar como barras nutritivas. En ese momento decidió que ese sabor tan único y que no podía dejar de comer debía ser conocido por todos, y así fue como surgió Barrinolas.

“Llamé a cuatro amigos y creamos la marca con sólo 10,000 pesos, nuestros ahorros. Comenzamos invadiendo la cocina de mi mamá y actualmente distribuimos en diferentes estados del país. A la fecha, no hemos tenido ningún tipo de capital privado”, afirmó en entrevista con El Economista.

El fundador y gerente comercial de Barrinolas detalló que comenzó vendiendo el producto, hace 11 años, en changarritos de la zona donde vivía en Jalisco, Guadalajara. Desde ese momento, la empresa ha registrado un crecimiento anual de 30% y ha logrado insertar a comercios más grandes como Nutrisa, Farmacias Guadalajara, Farmacias Benavides, Soriana, Walmart, Oxxo, gimnasios y escuelas.

Con Nutrisa ofrecían la clásica Barrinola, después recibieron el apoyo de la empresa y la oferta creció con nuevos sabores como nuez, arándano, miel, agave, chocolate, manzana y café. Eso también le ayudó a llegar a todo el país y abrir oficinas en Monterrey y Ciudad de México.

En el 2016, ingresaron a Walmart y en el 2018 ganaron el premio de Adopta una Pyme, lo que también les ayudó a mejorar sus productos y sacar nuevas líneas.

“La vendía como super food porque está balanceada y con buenos nutrimentos, pero un ejecutivo nos dijo que no lo era porque no cumplía con los requisitos, aunque sí era una opción saludable. Eso nos motivó a crear la línea Nüwa, que son barras sin azúcar, libres de gluten, keto friendly y realmente super foods”, indicó.

Sus precios actuales van desde 5 pesos por la barra tradicional, 6.50 por la de Barrinolas Kids y hasta 24 pesos por la línea super food.

Ayudando al mundo

Reyes indica que desde el inicio tenían el plan de ser responsables con el medio ambiente y sociedad.

“Creemos que hemos sido favorecidos de hacer una carrera y tener muchas oportunidades, por eso dijimos que en lugar de tomar un empleo en el mercado, queríamos ofrecer uno y generar otros impactos positivos”.
Por ello, su planilla de producción son mujeres desde los 18 años, que son, en su mayoría, madres solteras provenientes de la comunidad de Zapopan.

Asimismo, donan ganancias a diferentes causas como apoyo a personas con discapacidad y asilos. También benefician al banco de alimentos de México y la fundación Mayama, organización que reinserta a niños y sus familias en situación de violencia, marginación y pobreza.

“De las ventas, así sea 1%, serán para algo más allá del negocio en pro de los demás y el entorno”, afirmó.

Ante el coronavirus, donaron producto a Mayama para familias en Tonalá y Tlaquepaque. En ventas, su estrategia en este momento se refuerza en línea como Amazon.

En medio ambiente, tienen energía solar y reciclaje. Los empaques biodegradables aún son una deuda que no han cumplido por no tener la mejor tecnología. “Al encontrar una opción viable y efectiva, la vamos a tomar”.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario