Pro Mujer y JP Morgan premian esfuerzo de mujeres emprendedoras

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Desde el 2002, Pro Mujer ha creado oportunidades para que más de 53,000 mujeres mexicanas puedan construir negocios, adquieran independencia y lleguen a ser agentes de cambio, ofreciendo microcréditos, capacitación financiera y formación en salud familiar y comunitaria.

La organización, con presencia en varios países de América Latina, entregó hace unos días un reconocimiento a las mujeres emprendedoras que destacaron por sus planes de negocio tras concluir el curso de Desarrollo de Habilidades Empresariales patrocinado por el banco JP Morgan.

Cerca de 500 clientas de Pro Mujer México, afiliadas en distintas sucursales de la Ciudad de México, Estado de México e Hidalgo, principalmente, se certificaron al concluir el curso en mención, integrado por 60 horas de capacitación distribuidas en 20 sesiones.

Las tres ganadoras por presentar los mejores planes de negocio para hacer crecer sus empresas son: Areli Pavón Torres (Paisajes y Jardinería Creativa), Cruz Carolina Luna (Tacos de Guisado Tonos), y Ana Rosalía Echeverría (Tintorería y Lavandería Monro).

Entre las finalistas que destacaron en sus planes de negocio también se encuentran: Karina Luna (venta de tacos), Leticia López (venta de blancos), Teresita Jahuey (venta de madera), Omixochitl Granillo (estética), Victoria Ochoa (venta de productos nutricionales), María de la Luz Bermúdez (elaboración de paletas de hielo), María Isaura Vázquez (comercializadora de productos naturales para la salud), Marisol Zapi (venta de telas y servicio de costura), y Carolina Nakasima (agencia creativa).

Rodolfo Medrano, director de Pro Mujer México, revela que esta contribución se inscribe en su compromiso en apoyar el desarrollo de las mujeres que, en su mayoría, tienen un perfil económico medios, con dos o tres hijos, y son jefas de familias o representan el ingreso principal en sus hogares.

Añade Medrano que, anualmente, Pro Mujer otorga más de 100,000 créditos productivos de 8,000 pesos en promedio con plazos de entre tres meses y hasta un año para liquidar, y son destinados como capital de trabajo o como inversión para abrir un negocio, la mayoría en el sector de comercio y servicios.

Además, en alianza con JP Morgan, Pro Mujer emprendió una cruzada de formación y capacitación para mejorar la gestión de los créditos. Para esta actividad contó con el financiamiento de JP Morgan, que destinó alrededor de 75,000 dólares para impartir el curso de desarrollo de habilidades empresariales, evaluar los proyectos más exitosos y premiar a las empresarias ganadoras.

“La capacitación que damos en Pro Mujer hace que nuestras clientas aprendan a gestionar un crédito, a medir el riesgo y a volcar su experiencia en un emprendimiento productivo; de esta manera, aprenden a asumir una posición de liderazgo y reconocimiento dentro de un grupo, lo que contribuye al empoderamiento de las mujeres”, señala Medrano.

Afirma que como parte de su misión empresarial Pro Mujer busca “empoderar a las mujeres para que sean un factor decisivo en la sociedad y que su contribución a la economía crezca aún más en el futuro.”

CRÉDITO: 
J. Francisco de Anda Corral / El Economista