Luces de esperanza iluminan a la Huasteca Potosina

Luces de esperanza iluminan a la Huasteca Potosina. Foto: Cortesía

En la actualidad es imposible pensar vivir sin energía eléctrica, ya que está presente en todo lo que hacemos, desde iluminar una habitación, cargar el celular, y en otros centros como escuela u hospitales. La energía eléctrica es de nuestros mejores amigos; sin embargo, aún hay comunidades mexicanas donde esta amistad no existe.

Aproximadamente, 1 millón y medio de personas en el país, no tienen acceso a la energía eléctrica, lo que repercute en su calidad de vida. El compromiso es llevar la energía a esas poblaciones, aseveró en entrevista con El Economista, Enrique Alba, CEO de Iberdrola México.

“México, aunque tiene una cobertura energética muy alta, superior al 98%, sigue habiendo millón y medio de mexicanos que no tiene suministro eléctrico. La electricidad te cambia la vida porque no puedes tener refrigeración, calentar comida de forma sencilla, no puedes leer o cargar tu celular”.

Por ello, en colaboración con Iluméxico, presentó el programa Luces de Esperanza, enfocado en llevar energía solar a 30 comunidades rurales cercanas a Tamazunchale, zona donde se ubica la planta de Iberdrola, de generación eléctrica de ciclo combinado, en la Huasteca Potosina, San Luis Potosí, beneficiando así a más de 6,000 personas quienes tendrán mejor calidad de vida, ya que a partir de la energía, se desarrolla mejor el sector salud, educativo y de seguridad.

“La Huasteca Potosina se caracteriza por ser núcleos urbanos muy dispersos. Está integrado por comunidades dispersas en la sierra donde llevar electricidad no es sencillo porque una línea de distribución no es rentable para llegar a 40 personas o no es factible técnicamente. En esas circunstancias es que nosotros llegaremos con paneles fotovoltaicos solares y baterías para llevarles la electricidad”.

El programa tendrá una inversión de 30 millones de pesos entre 2019 y 2024, periodo en el que se instalará la infraestructura solar, que consistirá en módulos fotovoltaicos, suministro de energía (gabinete de carga, baterías, inversor), focos de bajo consumo y contactos para aparatos de –800 W.

La primera etapa comenzó en octubre y concluirá en diciembre de este año, periodo para el que se invertirán 3 millones de pesos, beneficiando así a 48 viviendas, tres espacios comunitarios y cinco comunidades.

“La gente que ya se ha beneficiado está muy contenta. Muchas de esas personas han pasado hasta 34 años sin electricidad, por lo la emoción es muy grande”, narró Alba.

En la segunda etapa, que arrancará en enero de 2020, se beneficiarán 73 viviendas y cuatro espacios públicos en otras cinco comunidades de la misma Huasteca Potosina.

CRÉDITO: 
Elizabeth López Argueta / El Empresario