Kitendi, las cangureras que recorren el mundo

Instagram es su principal plataforma de comercialización. Foto: Elizabeth Meza

Tal vez alguna vez te has planteado dejar tu trabajo y emprender, pero el miedo a no tener un ingreso fijo y a no saber si el negocio será un éxito te ha detenido. Así como tú, cientos de emprendedores lo han dudado, uno de ellos es César Preciado, diseñador industrial que inició su vida profesional diseñando mochilas para Chenson, sin embargo, su sueño era crear un negocio.

Un día paseando en bicicleta se le ocurrió la idea de crear cangureras, ello porque, al andar en bicicleta, las llaves que llevaba en la bolsa del pantalón se le clavaban y llevar mochila era algo estorboso y pesado.

Así comenzó Kitendi, de origen tapatío, que comercializa cangureras y mochilas. El nombre se remonta a “esa religión de la moda, de los negros muy elegantes”, dijo Preciado en entrevista con El Economista.

La empresa surgió hace 10 años, con 10,000 pesos de capital, pero hace tres dio un salto, cuando Preciado decidió dejar el trabajo de diario y dedicarse 100% al emprendimiento.

Durante Talent Lando 2019 recordó que en un inicio conjuntaba el trabajo con el emprendimiento.

“Fue una barrera mental poder brincar el institucionalismo de un trabajo de ocho horas. Me costó un año de trabajar de domingo a domingo; de lunes a viernes en la empresa y los sábados y domingos en generar Kitendi”, aunque, dijo, siempre fue un mal godín.

Se enfocó en hacer las cangureras a las que llamó Kenugur y se enfrentó al reto de la moda, pues en ese entonces no era común usar cangureras y eran vistas cono un artículo anticuado.

La clave para crecer fue diversificar, “porque no todo en la vida son cangureras”. Ahora fabrica mochilas, fundas de laptop, entre otros productos. A la fecha factura 40,000 pesos mensuales.

Ventas por Instagram

En un inicio, las ventas eran de boca en boca y entre conocidos, pero vio en las redes sociales, en especial en Instagram, un medio para comercializar sus productos.

El emprendedor recuerda que un amigo, que empezaba como influencer en Instagram, se tomó una foto portando un Kenugur y la gente comenzó a preguntar qué era y dónde se podía conseguir.

Desde entonces, comercializa sus productos por medio de Instagram; se coordina con los clientes para enviarles el producto, ya que él realiza todo: el proceso de fabricación, diseño, marketing y envío.

Además, creó la campaña #kitendieverywhere, a través de la cual invita a los clientes a publicar sus fotos en Instagram, así ha sido testigo de que sus productos recorren el mundo.

También cuenta con una página en Kichink; sin embargo, sólo representa 3% de sus ventas.

Actualmente Preciado trabaja en la construcción de su página web, que será un e-commerce que le facilitará las ventas y los envíos.

Recomendaciones de un emprendedor

La primera recomendación que Preciado le da a los jóvenes que desean emprender es que cuiden las finanzas y conozcan los números. “No dejen nada a la subjetividad y a lo que uno cree que cuesta el producto”.

Cuida bien el capital: “el emprendimiento es como un hijo al que tienen que cuidar y darle de comer para que crezca”.

La segunda recomendación es escuchar a los compradores y marcar las tendencias que la gente pide, porque aunque te encariñes con un producto y tengas la fe de que encantará a los clientes, no siempre es así; puede que un porcentaje de las personas sí lo compre y le sea útil, pero para otro no.

Por ejemplo, Preciado se enfocó en las cangureras, pero al escuchar a los clientes se dio cuenta de que también necesitaba hacer mochilas, para el día a día, para la escuela y el trabajo, y que con ello incrementaría sus ventas.

La tercera recomendación es trabajar duro. “Hice mi casa-taller, de repente me levanto a las 3 de la mañana con una idea y me pongo a hacerlo”.

Ser cuidadoso con los materiales es la cuarta recomendación, pues debes brindar un producto de calidad y siempre tener piezas en stock.

La última recomendación que brindó Preciado es enfocarse en el proyecto. “Tener un desorden ordenado y sobre todo enfocado. Todo esfuerzo debe ser direccionado a que la empresa crezca y es mil veces preferible esperar a que la empresa crezca que volver a iniciar”.

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CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario