Institucionalización, desafío de las empresas familiares

En México, 69% de las empresas familiares recurre al autofinanciamiento Foto: Shutterstock

Las compañías requieren desarrollar una estructura sólida de gobierno corporativo y crear procesos bien establecidos

La mayoría de las empresas familiares considera que el éxito de la empresa radica en mantener el control del negocio, así lo dice 88% de las compañías encuestadas por la consultoría KPMG.

Para lograrlo, las empresas dicen que requieren una estructura sólida de gobierno corporativo, procesos bien establecidos y una adecuada comunicación entre generaciones.

Aunque 92% de las empresas reconoce el valor de contar con una estrategia de negocios clara y bien definida, sólo 34% asegura contar con ella. “No contar con una estrategia bien definida o que ésta sea parcial genera disrupción interna”, dijo Jesús Luna, socio líder de Asesoría en Auditoría Interna, Riesgos y Cumplimiento de KPMG en México.

Necesario un plan de sucesión

La encuesta realizada a propietarios, directores y miembros del consejo, presidentes y subdirectores, también detalla que 36% de las empresas han sido operadas por los miembros de la familia durante un periodo que va de 21 a 50 años, mientras que 25% de los propietarios tienen más de 50 años frente al negocio.

La encuesta de Empresas Familiares en México muestra que la sucesión es un problema para las empresas a pesar de que siete de cada 10 compañías considera como opción estratégica para los siguientes 12 meses trasladar la gestión del negocio a la siguiente generación; no obstante, sólo 37% cuenta con un plan de sucesión y 68% no está formalizado.

Luna mencionó, durante la presentación del estudio, que un plan de sucesión es pieza clave para la continuación del negocio. “Es una herramienta fundamental para hacer frente a los riesgos presentes y futuros, como puede ser la muerte o separación de un socio fundador”.

Además, es necesario que se establezca un plan de sucesión que incluya el diseño de un protocolo hasta el análisis de temas fiscales y legales, así como determinar quiénes serían los sucesores en puestos clave, como la dirección de la empresa.


Financiamiento

A pesar de que 53% de las empresas no tiene resistencia a la gestión de un gobierno corporativo, se muestran renuentes a incorporarlo en sus empresas, lo cual se puede observar a través de las fuentes de financiamiento a las que recurren.

A través de deuda bancaria lo realiza 58%; 15% por medio de otras empresas familiares y sólo 15% recurre a inversiones de capital privado o riesgo y 69% recurre al autofinanciamiento.

Es decir, al mostrarse renuentes a abrir la empresa a instituciones como la Bolsa de valores, lo deben hacer en forma de autofinanciamiento o mediante préstamos en bancos.

Además, para obtener más capital, las compañías acuden a asesoría con consultores de negocio, abogados y asociaciones de industrias o cámaras de comercio. A pesar de esto, 66% de las empresas familiares han lograron un crecimiento en sus ingresos durante el presente año.

Ventajas de un gobierno corporativo

Contar con una estrategia de gobierno corporativo, definida y aprobada por el Consejo de Administración define el camino a seguir para consolidar el crecimiento de una empresa porque promueve una gestión empresarial clara y que brinde confianza.

Entre las ventajas que conlleva tener un gobierno corporativo se encuentran el tener mayor acceso a fuentes de financiamiento a menor costo, claridad en las responsabilidades, derechos y obligaciones de cada uno de los miembros de la empresa, así como tener reglas claras en ambientes y momentos complejos.

Además, mejora la expectativa del desempeño a largo plazo, permite la continuidad del negocio incluso cuando se realiza una transición de generación a generación. Luna detalló que un gobierno corporativo brinda transparencia y rendición de cuentas, así como la reducción de riesgos, fortalecimiento de la labor. Es clave identificar los riesgos, porque “el riesgo es crítico y puede poner en jaque a la empresa”.

CRÉDITO: 
Elizabeth Meza Rodríguez / El Empresario