Crisis de pandemia, ¿una oportunidad para emprender?

Hay nuevas áreas de oportunidad. Foto: Especial

"Las crisis representan una oportunidad" es algo muy escuchado, sobre todo en estos momentos que el mundo está viviendo una de las mayores pandemias de la historia, pero, ¿realmente este puede representar un buen momento, por ejemplo, para los emprendedores?

La financiación en fases iniciales ha sufrido un parón casi total y es uno de los grandes obstáculos para lanzar un nuevo proyecto. "Sólo emprendería si tuviera el dinero para la inversión -recursos propios o pactado con inversores- y no necesitara buscar fondos a corto plazo: la clave es tener dinero, como mínimo, para los próximos nueve o doce meses de caja", afirma Carlos Blanco, fundador de Encomenda Smart Capital y Nuclio Venture Builder.

El capital riesgo vivió en 2019 un año de récord, con una inversión cercana a los 8.
,500 millones de euros en alrededor de 680 operaciones, según datos de la Asociación Española de Capital, Crecimiento e Inversión (Ascri).

En la última gran crisis financiera, la inversión global cayó más de un 25% pero no sufrió un colapso total. Blanco destaca que los fondos de inversión que se mantuvieron activos en 2008 y 2009 lograron entonces niveles de rentabilidad más altos de lo habitual. Así, señala que "en épocas de crisis cambian las valoraciones y aunque haya menos operaciones pueden ser incluso mejores: las próximas compañías en las que invirtamos serán mejores, más baratas y experimentarán un crecimiento posterior".

Una crisis es un cambio profundo y de consecuencias importantes en un proceso o una situación. Si las circunstancias se transforman, quien sea capaz de anticiparse tendrá ventaja. Así lo cree Miguel Arias, emprendedor y director de Telefónica Open Future, que indica que "los emprendedores tienen que buscar grandes cambios de paradigma: en 2008 era el salto al móvil y la nube; ahora es la explosión del Internet de las cosas, la inteligencia artificial y la conectividad 5G".

Aunque considera que no es un momento idóneo para emprender porque "falta financiación", Arias no duda de que "ahora mismo están surgiendo compañías que serán campeones globales en el futuro".

En la misma línea, "se va a limpiar tanto el mercado, y se van a crear nuevos hábitos, que se descubrirán nuevas soluciones y las compañías que lo consigan serán las que dominen el futuro", asegura Miguel Ángel Díez Ferreira, director de Impact, la aceleradora de ISDI.

Aunque explica que tendrá lugar una crisis en la demanda, quien acierte en la elección tendrá éxito. "Hay mucha diferencia entre ofrecer al usuario algo que le apetezca y algo que necesite", matiza. En pocas semanas, el comercio electrónico y el aprendizaje online han pasado de ser opciones atractivas a convertirse en necesidades imperiosas.

A pesar de las dificultades, los expertos identifican varios motivos que invitan a emprender en este momento:

La precariedad, la quiebra de empresas y la pérdida de puestos de trabajo hará que captar talento sea más sencillo que nunca. "Es un gran momento para conseguir talento de calidad a buen precio y atraer a un gran equipo a un proyecto distinto", comenta Carlos Blanco.

Dado que las crisis provocan una transformación de las circunstancias, "los grandes cambios en el comportamiento de las personas abren nuevas oportunidades y problemas a resolver", asevera Miguel Arias.

El origen de la actual crisis no es financiero, a diferencia de las otras. Díez Ferreira hace hincapié en que "los fondos de capital riesgo tienen dinero cuya función es ser invertido en España, y ese será su destino".

La crisis hará caer a numerosas empresas, y eso reducirá la competencia a la que deban enfrentarse las nuevas startups. Esta menor competencia facilita que accedan a publicidad a un precio más asequible y que reciban también mayor atención mediática.

Emprendieron en crisis y se convirtieron en gigantes

Aunque sí la más mortífera, la del Covid-19 no es la primera epidemia del siglo XXI originada en China. El llamado síndrome respiratorio agudo grave (SARS), que apareció a finales de 2002 en la ciudad de Foshan -provincia de Cantón-, se propagó por 29 países, infectó a unas 8,000 personas y mató a cerca de 1,000. En aquel momento, Jack Ma lideraba una compañía de apenas 400 empleados que acababa de conseguir beneficios por primera vez, pero cuyo futuro estaba en entredicho por el brote de aquella nueva enfermedad.

Cuando el SARS se convirtió en pandemia a inicios de 2003, obligó a cerrar fábricas y redujo las ventas de los comercios chinos. En mayo, una empleada de Alibaba contrajo el virus.

Justo cuando iba a lanzar la nueva plataforma Taobao, llamada a competir con eBay en China, Ma tuvo que enviar a toda la plantilla a casa. Aunque la incertidumbre rodeaba a la empresa, la decisión evitó que el contagio se extendiese en el equipo y animó a que los empleados continuasen con el trabajo desde sus hogares.

La plantilla cumplió: se llevó sus ordenadores a casa e hizo un esfuerzo que permitió el lanzamiento de Taobao. Para entonces, la expansión del virus por todo el país había hecho que muchos chinos se autoimpusieran una cuarentena.

Este confinamiento voluntario supuso un punto de inflexión para la economía china: los consumidores comenzaron a utilizar Internet para comprar productos, y Alibaba se benefició del uso masivo de Internet que hicieron consumidores y empresas.

La compañía de Jack Ma se convirtió en el competidor directo de eBay, y le ganó la partida ofreciendo a los nuevos usuarios la posibilidad de vender sus productos gratis durante tres años.

El resto de la historia es conocida: eBay salió del mercado chino en 2006 y Taobao tiene hoy más de 600 millones de usuarios mensuales. La plataforma es una pieza clave para que Alibaba sea uno de los mayores 'ecommerce' del mundo con ingresos anuales por encima de los 50,000 millones de euros.

La última gran crisis tuvo un impacto demoledor sobre la economía global. Las tendencias de consumo cambiaron y las dificultades económicas impulsaron un nuevo paradigma: la economía colaborativa.

Fundadas en 2008 y 2009 respectivamente, Uber y AirBnb fueron pioneras al anticipar que esta nueva forma de consumir iba a marcar la siguiente década. No son las únicas que aprovecharon las oportunidades en plena crisis: otras compañías como WhatsApp, Groupon e Instagram se han convertido en campeones globales, todas ellas creadas entre 2008 y 2010.

"Todas se basaron en el cambio al móvil: la transformación en los hábitos de los usuarios les permitió crecer", resalta Miguel Arias, director de Telefónica Open Future. En España, la crisis también dio a luz a startups exitosas como Ticketbis y JobandTalent.

Dónde están ahora las oportunidades

Tecnología de la salud y telemedicina: Durante las últimas semanas, la saturación del sistema sanitario ha planteado la necesidad de incrementar la utilización de plataformas de telemedicina.

Las startups de 'healthtech' desarrollan proyectos y ofrecen productos centrados en la salud, que se emplean para diagnosticar, controlar, efectuar un seguimiento y -en algunos casos- tratar determinadas patologías y condiciones. La industria de la salud un gran focos de oportunidades.

Formatos híbridos para la educación: Desde colegios y universidades hasta centros de formación, decenas de miles de instituciones educativas en el mundo han tenido que adaptar sus programas al entorno digital para no interrumpir las clases.

En muchos casos, los centros no estaban listos para ello y han tenido que improvisar soluciones. Si la formación online ya ganaba terreno tímidamente, la crisis del Covid-19 ha puesto este sector en primera línea y lo ha convertido en la única alternativa viable.

Ecommerce y logística de última milla: el prolongado cierre de los comercios en España, junto a la paulatina desescalada prevista para las próximas semanas, dificulta la continuidad de muchos negocios en todo el país.

Miles de compañías han encontrado en Internet la solución ideal para continuar su actividad y seguir vendiendo sus productos. Este aumento de las ventas y la penetración del comercio electrónico requiere la adaptación del sector logístico y, en especial, de los repartos de 'última milla'.

Servicios de software para las empresas: el confinamiento llegó por sorpresa, y la mayoría de empresas españolas no estaba preparada para el teletrabajo.

Tanto las pymes como las grandes compañías necesitan ayuda para adaptar su organización: una estructura que permita el trabajo en remoto, seguridad en las comunicaciones y almacenamiento en la nube. Las startups de software B2B para la digitalización de las empresas gozan de grandes oportunidades.

Nuevo paradigma de ocio y entretenimiento: durante la pandemia, Netflix ha sumado 16 millones de nuevos suscriptores. Sus beneficios en el primer trimestre de 2020 duplicaron al mismo periodo del año pasado.

El confinamiento para miles de millones de personas ha impulsado el sector del entretenimiento digital. Asimismo, las actividades de ocio han tenido que replantearse, sobre todo las dirigidas a niños, pero también ha ocurrido con la actividad física y el bienestar tras el cierre de los centros.

Servicios de atención y ayuda a mayores: en España hay más de dos millones de hogares unipersonales formados por personas mayores de 65 años. El confinamiento plantea un riesgo adicional de aislamiento, puesto que es el grupo de edad más vulnerable.

Estas necesidades pueden ser cubiertas por servicios de atención a mayores en distintas vertientes: ayuda médica y terapéutica, 'wearables' que monitorizan la salud y alternativas de ocio para mantenerlos activos.

El nuevo impacto de la impresión 3D: manejadas tanto por voluntarios particulares como por compañías especializadas, las impresoras 3D han permitido fabricar viseras de protección, mascarillas e incluso respiradores para suplir las carencias de material en los hospitales.

Su labor ha permitido poner estos materiales a disposición de sanitarios y otros profesionales en tiempo récord. La tecnología 3D está en primera línea de la lucha contra el Covid-19 y ha contribuido a evitar el colapso.

CRÉDITO: 
Expansión España / RIPE