Indicadores macroeconómicos y las empresas

Si partimos del axioma que las empresas privadas, incluidas las grandes y las pymes, son entes que no viven aislados de la sociedad, ya que dependen de ella para adquirir los recursos humanos, materiales y técnicos necesarios y hacia ésta destinan sus bienes y/o servicios que producen, se deduce, entre otros puntos, que las organizaciones requieren tener un conocimiento de la realidad macro económica y social que las rodea.

Considerando lo anterior, las empresas para cumplir las cuatro fases de su proceso administrativo (planeación, organización, dirección y control) debieran preocuparse por conocer e identificar oportunamente las implicaciones de los siguientes indicadores macro económicos, para sus decisiones de negocios:

* Si no conoce el crecimiento esperado del PIB de México para éste y el próximo año (sobre todo su índice anual, así como los índices trimestrales), puede afectarle en coordinar el ciclo de operaciones de su empresa y el monto de sus proyectos de inversión a autorizar y ejercer oportunamente, con respecto al crecimiento de la economía nacional y de sus sectores que la integran.

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Igualmente, debe estar al tanto del PIB esperado trimestral y anual de la unión americana, por la alta dependencia que existe entre nuestros dos países en materia de comercio exterior e inversiones. Debemos recordar que los ciclos económicos en el crecimiento del PIB de nuestras dos naciones están íntimamente relacionados.

* Si no está al tanto del crecimiento de la inflación general del país y el del sector de empresa al que pertenece para el 2015 y 2016, pueden quedar desconectados en tiempo y en porcentaje la revisión ordenada y planificada que debe hacer a sus costos y precios, considerando también la oferta y demanda existentes y los márgenes de utilidades que planea obtener.

* Si desconoce las tasas de interés activas y pasivas existentes que le son aplicables (principalmente la de Cetes a 28 días y la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio o TIIE), puede llegar a originarle tomar decisiones equivocadas para negociar oportuna y correctamente la obtención y concesión de préstamos a rédito con las instituciones financieras, la BMV (en su caso) y con sus proveedores y clientes, afectándole en su costo integral neto de financiamiento y por ende en sus utilidades.

* El conocimiento de la tendencia esperada del valor de dólar interbancario (que es el que se usa para las operaciones al mayoreo o superiores a $ 10,000 dólares) para el día, la semana, el mes el trimestre y el año, es vital para el manejo de su tesorería y para planear y materializar sus compras que provienen del exterior (para el caso de las empresas importadoras) y de sus ventas a terceros países (empresas exportadoras). Así como para planear y optimizar el manejo de sus coberturas cambiarias, para dichos fines.

* El nivel que representa la deuda pública con respecto al PIB, le dará luz a las empresas, si el gobierno federal está manteniendo o no, sanas sus finanzas públicas, lo cual tarde o temprano puede originar ajustes en las cuentas públicas, incluso hasta presiones en el tipo de cambio (como las actuales), el aumento de la tasa de Cetes (como el avisado por Banxico la semana pasada de medio punto porcentual) y sobre todo los dolorosos recortes al gasto público, tal como el proyectado recorte de $ 239,000 millones de pesos para el 2017 anunciado por la SHCP, que afectará las ventas de numerosas empresas.

* Igualmente, se puede decir del nivel del superávit primario (cuando la diferencia de los ingresos federales son mayores a sus gastos, incluyendo los intereses de la deuda pública) o déficit primario esperado (cuando los egresos y pago de la deuda son mayores a sus ingresos), le dará conocimiento a las empresas de la responsabilidad con que el gobierno ha manejado sus finanzas.

* El seguimiento mensual al nivel real y estimado de las reservas de divisas del país, le servirá también a las empresas para identificar el nivel de solidez de la economía mexicana y si en el futuro próximo el peso tiene sustento para soportar especulaciones en su contra, para posibles intervenciones de Banxico, como las de principios de 2016.

* A los indicadores anteriores, debe aunarse el conocimiento del importe estimado de la inversión extranjera directa estimada, la cual viene a complementar en buena medida las finanzas públicas. Debemos tener presente, que muchas empresas extranjeras para autorizar sus proyectos de inversión, con la consecuente derrama económica que implica para el país y para sus empresas proveedoras nacionales, toma en cuenta el nivel y la tendencia de este indicador, entre otros puntos.

* Estar al tanto del indicador crecimiento o disminución del número de asegurados en el IMSS en cierto período, le será de gran sentido a las empresas para identificar, si aumentará o no el nivel del consumo de las familias mexicanas y por tanto del nivel de las ventas esperadas de las empresas manufactureras, de retail y de servicios.

* El conocimiento del avance o retroceso del denominado IPC o índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), también le permite a las empresas (ya sean grandes o Pymes) identificar la evolución en el periodo en cuestión, principalmente el anual y trimestral sobre la muestra de las principales 35 empresas bursátiles que lo conforman, como un sensible barómetro del estado de la economía del país en materia de crecimiento. Además que según el autor de este artículo, el IPC resume e incorpora en el largo plazo, el comportamiento de los otros indicadores comentados en este artículo. También debe tomarse en cuenta que los índices de las bolsas de valores de los países suelen anticiparse al crecimiento o decrecimiento futuro de la economía de los países, al descontar las noticias sobresalientes en materia de economía, política, los aumentos o disminuciones a la deuda de México por las calificadoras internacionales, e incluso los grandes desastres naturales.

Los anteriores, son solo los ejemplos más ilustrativos de los principales indicadores macro económicos que debieran conocer las empresas para: mejorar su planeación estratégica, maximizar el uso de sus recursos y proyectos de inversión actuales y futuros, administrar mejor sus riesgos, optimizar y pronosticar de mejor manera sus utilidades del siguiente ejercicio.

De ahí la importancia, que tanto el empresario, como sus consejos de administración y sus ejecutivos principales debieran tener una visión real y actualizada de la realidad económica de nuestro país, consultando las fuentes correspondientes, como el FMI, INEGI, el Banxico, la BMV, así como los periódicos y revistas especializados, o bien a sus asesores externos.

El autor es miembro de la Comisión de Finanzas y del Sistema Financiero del Colegio de Contadores Públicos de México y Consultor Independiente
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