Ser joven es el tiempo para ver por un seguro

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Cuando uno es joven piensa que tiene todo un mundo por delante -y de hecho lo tiene-, que las oportunidades abundan -y sí las hay- y, por lo tanto, que no hay razón para tomarse un tiempo y pensar en los posibles riesgos a los que puede estar expuesto. Eso último puede ser un problema.

De acuerdo con la encuesta Cultura Financiera de los Jóvenes en México”, elaborada por Banamex y la UNAM, 81% de los jóvenes no cuenta con algún tipo de seguro. Las causas son varias y van desde el proceso de madurez que sigue todo joven hasta una falta de cultura de la seguridad, afirman conocedores del tema.

La primera razón que destaca es precisamente la condición libre de compromisos de la juventud. “La gente joven, al no tener descendientes o familia, no lo considera una prioridad”, sobre todo pensando en el seguro de gastos médicos, comentó Juan José Salas, consultor de Finanzas Personales México.

Aunque es posible que adquieran contacto con los seguros al entrar al mundo laboral, sobre todo si sus empresas les otorgan ese beneficio, en general no es un tema muy abordado.

La siguiente razón es sistémica, pues la cultura del seguro no ha podido establecerse dentro de la sociedad mexicana.

“La mayoría de la gente piensa que es un lujo, que jamás le pasará algo”, refirió Salas. Esto es una percepción que la industria de los seguros trata de cambiar. Por ejemplo, Elvia Pérez Carreño, asesora de planes de protección y ahorro, mencionó las dificultades que puede haber para sensibilizar a los jóvenes y a sus padres de la conveniencia de adquirir uno.

“La recomendación es considerar que están en una edad en que no se considera una incapacidad. No se piensa en eso, ni como joven ni como padre”, explicó.

CULTURA DEL SEGURO

Según la encuesta, sólo a 6% de los jóvenes le interesaría saber más acerca de los seguros, cifra inferior a las de los demás productos financieros.

Tal vez las cifras serían otras si antes de querer adquirir un seguro y comparar primas y coberturas se pudiera reflexionar para adquirir la cultura del seguro.

Primero, considera Salas, se debe tener conciencia de lo que origina la compra de un seguro, y esto es “saber a qué le tiene miedo. Después de eso, ya la gente busca cubrir dicho riesgo”.

También hay que entender que sólo se pueden comprar seguros cuando no se necesitan. “Si lo quiere comprar cuando lo necesita, porque chocó o se enfermó, nadie se lo va a vender o tal vez sí, pero con condiciones nada convenientes”, explicó.

COMIENZA EN CASA

Se puede aprender en cursos, o incluso en el trabajo, pero lo esencial en la cultura de la prevención viene desde casa.

La mayoría de los jóvenes que cuentan con un seguro, sobre todo de gastos médicos, incluso antes de tener poder adquisitivo, lo tiene porque sus padres lo contrataron, o bien como extensión de las prestaciones del trabajo de éstos, comentó Pérez Carreño.

La familia es una figura elemental para pasar este hábito a los hijos. De acuerdo con la encuesta de Banamex, 40% de los jóvenes menores de 17 años considera a sus padres como preparados para orientarlos en temas de finanzas.

Entre el rango de 18 y 19 años, la cifra baja a 29%, pero los padres siguen siendo la primera opción de consejo.

CONCEPTOS BÁSICOS

Cuando se trata de seguros y de descubrir el indicado para usted, pueden aparecer conceptos como primas, coaseguros, cuestiones de la póliza y muchas más; sin embargo, hay conceptos básicos que se deben comprender antes de ver las cifras y cuestiones.

ORIGEN DE LA PREVENCIÓN

En gran medida, la compra de un seguro se origina por una toma de conciencia.
Responder una pregunta simple como a qué le tienes miedo en este momento de tu vida le puede enfocar que tratar de cubrir el riesgo.

PREVENIR ANTES QUE LAMENTAR

  • Hay que entender que sólo se puede comprar seguros cuando no se necesitan.
  • Si quiere adquirir uno para cubrir un percance que le acaba de suceder, es probable que nadie se lo otorgue, o tal vez sí pero con condiciones nada convenientes.

A TRAVÉS DEL TIEMPO

  • Los percances pueden pasar, pero no posible saber cuándo, por eso el tiempo es un tema importante cuando se trata de seguros.
  • No es conveniente adquirir un seguro muy caro que se tenga que cancelar el siguiente año, porque los seguros se compran para mantenerse y trasladarse en el tiempo.

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acv

CRÉDITO: 
Javier Rendón / El Economista