Inconveniencias 
por tratar de facturar todo

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A nadie le gusta pagar impuestos. Por ello, con el afán de evitarlos, hay quienes intentan sacar factura de todos sus gastos. Aunque este hábito puede ser conveniente, si se hace exclusivamente con el propósito de deducir, puede salir contraproducente.

Apoyando esta acción existe la creencia de que mientras más se gaste se van a pagar menos impuestos; o bien, la preferencia por gastar antes que pasarle dinero al gobierno. “El mayor interés del cliente es pagar lo menos posible de impuestos y ellos creen que comprando lo más posible van a pagar menos”, comentó al respecto Luis Fernando Santacruz, contador y fundador del portal finanzasyemprendedores.com.

Con esto en mente, las personas solicitan factura por cualquier tipo de servicio que requieran en su vida diaria o gastos personales, como las comidas familiares, un corte de pelo o alguna reparación de plomería para su casa. Entonces, al final del mes llegan con 50 o 60 facturas al despacho de su contador. Se las dejan y salen con la esperanza de reducir al máximo su pago de impuestos.

“Ahí llega el problema”, explicó Santacruz, porque cuando ven que la cantidad a pagar excede —y a veces por mucho— sus expectativas, suelen reclamar argumentando la cantidad de facturas que sacaron para el periodo en cuestión.

“No todo lo que es facturable es deducible. Si no es estrictamente indispensable para su actividad profesional, no hay manera de hacerlo deducible”, dijo.

DIVERSOS COSTOS

El principal costo de facturar todo puede ser la desilusión de ver que esto rebaje su pago de impuestos, pero existen otras desventajas.

El tiempo es un costo importante, pues pedir factura en cada negocio al que acuda le tomará unos minutos si los empleados tienen práctica en ese tema; si no, un poco más. Quizás no parezca mucho, pero acumulado podría ser una gran cantidad de tiempo invertido en un papel que no será deducido.

Otra desventaja es que si no es organizado para este tema, las que sí son deducibles se le pueden perder, incluso ahora con los CFDI, que son por correo electrónico. “Se le puede olvidar dar su correo, o simplemente no llegarle”, refirió ar respecto el experto.

CUÁNDO ES CONVENIENTE

A pesar de todo, el hábito de facturar puede resultar provechoso para llevar un mejor control de sus finanzas personales.

Para ello, por ejemplo, cuenta con la opción de entrar al portal del SAT y usar las herramientas que le brinda para llevar un mejor control de sus facturas y medir su gasto.

“Puede facturar todo lo que quiera con el fin de controlar sus gastos, pero hay que poner mucha atención para distinguir entre lo que es deducible y lo que no es”, reiteró Santacruz.

¿MENSUAL O ANUAL?

Cuando se trata de su declaración de impuestos, no es lo mismo un año que un mes. Conozca cuáles son las diferencias y qué impuestos implican.

DECLARACIÓN MENSUAL

  • Ésta implica las llamadas deducciones autorizadas.
  • Las deducciones autorizadas son los gastos estrictamente indispensables para obtener los ingresos referentes a su actividad profesional; es decir, los gastos necesarios que de no llevarse a cabo afectarían negativamente el curso normal de su actividad.
  • Las deducciones autorizadas se aplican para el Impuesto Sobre la Renta (ISR), el Impuesto al valor Agregado (IVA) y, si es el caso, para el Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS).

DECLARACIÓN ANUAL

  • Esta declaración implica las llamadas deducciones personales.
  • Las deducciones personales son las que hace con el fin de proteger su persona y la de sus familiares directos.
  • Las deducciones personales sólo se aplican para determinar el Impuesto Sobre la Renta del ejercicio en cuestión.
  • Pocos lo saben pero a todos les conviene

Así como hay muchos productos y servicios que la gente factura esperando que entren en sus deducciones pero no ocurre, también pasa lo contrario. Hay varios conceptos que pueden entrar en las deducciones pero la gente suele olvidarlos.

  • Gastos funerales. Cuando la gente pierde un familiar pasa por un momento delicado; sin embargo, olvida o no sabe que puede hacer deducible este tipo de gastos si son sus familiares en línea directa.
  • Donativos. A mucha gente le gusta contribuir a una buena causa; pero al donar no sabe que puede pedir comprobante para una futura deducción. Hay que saber cuáles son las instituciones autorizadas para hacer donativos, pues no todas lo son.
  • Intereses de créditos hipotecarios. Si va a remodelar su casa o a comprar una, sepa que los intereses por esos gastos son deducibles de impuestos. Aparte de mejorar su patrimonio familiar, es una buena oportunidad para aumentar sus deducciones.
  • Protección de la salud y el futuro del contribuyente. Ahorrar y prevenir es un hábito muy conveniente, y lo es más si considera las deducciones que implica. En este rubro entrarían las aportaciones complementarias para su retiro, los depósitos en cuentas de ahorro y las primas por seguros de gastos médicos.

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CRÉDITO: 
Javier Rendón González / El Economista