Créditos por Internet, alternativa financiera

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Si requiere de dinero prestado, que puede ser por alguna causa inusual que está fuera de sus planes, y no puede esperar a los procesos y tiempos de la banca tradicional. Le puede convenir mirar hacia su computadora y checar el abanico de entidades que ofrecen pequeños créditos por Internet.

Como negocio, los préstamos por Internet tienen un panorama positivo por cuestiones como la asimilación de la cultura digital por parte de la gente. Tomás Marty, gerente general para América Latina de la microfinanciera online Kredito24, reporta que dicha entidad está creciendo entre 10 y 11% intermensual y se espera que para fines del 2015 su tamaño en el país sea tres veces el volumen actual.

Este crecimiento se debe a la rapidez para adquirir el crédito, contrario a la banca tradicional, explicó. “Si tiene alguna urgencia, una solicitud de crédito en la banca tardará no menos de tres o cuatro días”, y lo más probable es que sea rechazada si es de clase media baja”, algo que no ocurre con los prestamistas online, pues la inclusión es la intención de éstos.

Además, los préstamos por Internet pueden ser depositados a su cuenta en menos de media hora y no requieren de los papeleos o servicio en ventanilla, destacó Marty.

No todos son iguales

No todos los préstamos son iguales. La Condusef los distingue en tres modalidades: los peer to peer, los payday loan y los otorgados por reputación. En los peer to peer, o persona a persona, los portales web fungen como intermediarios entre aquellos que requieren un crédito y quienes desean invertir. Con la información recabada, los portales clasifican a los sujetos de crédito y les asignan una tasa de interés según su riesgo, la cual será la tasa de inversión de los prestamistas. Algunas entidades cobran un porcentaje de interés al prestamista.

En los payday loans, o préstamos de corto plazo, son las entidades quienes dan créditos basados en montos y plazos pequeños. Los montos no suelen pasar de 5,000 pesos -al menos no si es su primera vez- ni de los dos meses para pagarlos.

Las tasas de interés varían según la entidad y el tiempo del préstamo y lo mismo sucede con el Costo Anual Total (CAT). Este último puede llegar a ser de cuatro cifras; sin embargo,los préstamos no están planteados para devolverse en periodos tan largos como para hacer realidad tasas enormes, pero vale la pena revisar detenidamente cada oferta.

El tercer tipo, de reputación, se distingue, porque para autorizar o no el préstamo, las entidades fundamentan su decisión con base en la reputación de un individuo en las redes sociales. No sólo usan los datos tradicionales de la banca, sino también el big data de redes sociales y el comportamiento del usuario en la red.

“En la actualidad es mucho más fuerte la información que hay en línea que la tradicional. No creo que la única forma que haya de validar a una persona sea ir a firmar documentos en una sucursal de banco”, dijo Marty.

Utilizar el big data para calificar a un sujeto de crédito es un filtro más riguroso de lo que muchos creen. Mientras las oficinas de crédito observan no más de una decena de variables para calificar al sujeto, el algoritmo que usa los datos de la red usa hasta 15,000 variables diferentes para saber si usted pagará o no la deuda, todo en menos de 15 minutos. Por ello, de todos los que solicitan un crédito, sólo 23% tiene respuesta positiva, abundó Marty.

Valore la opción

Los créditos por Internet presentan muchas particularidades; sin embargo, siguen siendo un dinero prestado y no regalado. Por lo tanto, usted está adquiriendo una obligación que deberá afrontar mucho más pronto que otros tipos de créditos.

Hay varias cuestiones que debe tener claras antes de optar este tipo de préstamos. La Condusef sugiere preguntarse primero que nada se cerciore que la entidad prestamista es de fiar y está registrada ante esta comisión. Ya luego vienen preguntas como: ¿para qué quiero el dinero?, ¿es algo urgente o puede esperar? En el mismo tono, Marty dice que “es recomendable usarlo sólo para cosas de urgencia o necesidad inminente, por ejemplo una medicina extremadamente cara o un accidente en tu auto”.

Además, no recomienda “sacarlo para pagar otra deuda porque se entraría en un círculo vicioso” crediticio. Finalmente, siempre hay que tener claro si realmente puede pagar el monto estipulado en el tiempo acordado, pues de lo contrario los intereses se pueden acumular y poner en riesgo sus finanzas.

Acreedor y acreditado deben conocerse

Para solicitar un préstamo por Internet se requieren pocos documentos. La mayoría de los portales sólo piden tener una cuenta bancaria donde se deposite el dinero, una identificación oficial de mayoría de edad y un comprobante de domicilio.

Su historial crediticio puede ser considerado pero no es el factor principal para asignarle un crédito. Algunas entidades como Kredito24 le dan más peso a su comportamiento en redes sociales e Internet, el llamado big data.

Del mismo modo, la Condusef le aconseja que verifique la identidad y registro legítimo del prestamista. Esto lo puede hacer en el portal del Buró de Entidades Financieras.

Los prestamistas pueden ser sociedades financieras de objeto multiple (sofomes) o como sociedades financieras populares (sofipos). Las sofomes otorgan crédito pero no pueden captar recursos del público. Por su parte, las sofipos son microfinancieras que fomentan el ahorro popular y dan acceso a financiamiento a las personas excluidas de los sistemas tradicionales de crédito.

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javier.rendon@eleconomista.mx

CRÉDITO: 
Javier Rendón González / El Economista

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