Comprar libros es invertir, no gastar

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Hoy comienza la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería y con ella se presenta la oportunidad de hacer una buena compra, que puede disfrutar con varias horas de lectura.

Sin embargo, una buena compra no se determina sólo por el nombre del libro o del autor. Sacarle el mayor provecho a su dinero o incluso hasta lograr un ahorro sin privarse de la lectura también es hacer una buena compra. La cultura y el precio no tienen que estar peleados si usted sabe cómo gastar.

“Las ferias del libro son muy valiosas porque ofrecen muchas alternativas en un solo lugar”, y así no tiene que desplazarse mucho para ver la oferta editorial, consideró Haydeé Moreyra, profesora del Departamento de Economía y Finanzas del Tec de Monterrey.

Sin embargo, al estar frente a toda esa diversidad de libros, es muy fácil caer en las compras compulsivas, gastar de más y hasta quedarse sin comprar el libro que más quería. Por ello, Abraham Vergara Contreras, académico del Departamento de Estudios Empresariales de la Ibero, sugirió ir enfocado y con un presupuesto, para así “tener idea de qué quiere comprar y aprovechar de la mejor manera los posibles descuentos”.

Comparar precios de títulos ofrecidos por varias editoriales, o incluso entre los precios fuera del evento, en librerías, son otras sugerencias para una mejor compra.

La compra de libros debe ser vista como una inversión y no como un gasto, por lo que se debería considerar como un rubro más en el presupuesto familiar. “No tiene que ser una inversión cara, sobre todo si se planea con antelación. Cada año se puede tener dentro del presupuesto la compra de tres o cuatro libros para estrenar en casa”, consideró Moreyra.

AL EVALUAR UN LIBRO

  • Normalmente el precio de un libro es valuado por la calidad de su impresión y si el autor es tendencia o no. Muchos libros pueden subir de precio si están de moda o tienen una portada con una mejor ilustración.
  • Algunas ediciones de libros (sobre todo de ilustración, fotografía y arte) no se vuelven a reeditar, por lo que tener una edición de un precio alto a veces vale la pena, mientras que de otros que sólo son clásicos se pueden encontrar versiones más económicas.
  • Los clásicos o títulos de autores ya reconocidos tienen muchas versiones. Si el precio de uno de estos no se ajusta a su bolsillo, es probable que haya una edición económica o previa. Éstas son menos atractivas, pero más baratas.

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CRÉDITO: 
Javier Rendón González / El Economista