Reijan llega al éxito de boca en boca

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Tomás Espino utilizó sus conocimientos académicos para emprender

Tomás Espino, un joven de 25 años, siempre mostró habilidades especiales en el campo de la producción, por lo que, tras concluir su carrera en Ingeniería Química, decidió formar un pequeño negocio que le permitiera aplicar los conocimientos adquiridos en la universidad y que además le generara un ingreso. Fue aquí en donde inició Reijan, empresa dedicada a la fabricación de jabones y cosméticos con ingredientes naturales.

“Comencé vendiendo mis productos a familiares y amigos, quienes a su vez recomendaban los jabones. Al ver la oportunidad de comercializar los artículos imprimí catálogos, para mostrarlos a más personas”, explicó Tomás.

Sin embargo, el joven sintió la necesidad de crecer y llegar a más público, por lo que solicitó ayuda. “En enero de este año (2013), inicié mi búsqueda para encontrar a alguien que me orientara con la parte administrativa de Reijan”. Desde marzo de este mismo año se integró al equipo de la Incubadora de La Salle.

En tan pocos meses, y con el apoyo de la incubadora, Tomás ha desarrollado habilidades en todas las áreas de oportunidad. Ahora elabora un plan de negocios que le permitirá rediseñar sus productos y lanzarlos a un mercado más grande. “La flexibilidad de La Salle me ha posibilitado organizar mis tiempos y obtener asesorías en temas que desconozco”, argumentó el emprendedor.

Actualmente, en Reijan se producen entre 60 y 80 litros de shampoo y 250 barras de jabón cada mes. Pretende comercializar sus más de 20 productos en farmacias y tiendas. En cuanto al financiamiento, Tomás sabe que necesitará recursos para poder ampliar el espacio en el que lleva a cabo la fabricación de los artículos, pero eso es un tema que aún no abarca, pues está concentrado en la solidificación de su empresa.

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CRÉDITO: 
Zyanya López