Las Pymes tienen un aliado en los proveedores

Las mercancías pueden enviarse a crédito. Foto: Archivo / elempresario.mx

Más de la mitad de las pequeñas y medianas empresas de México usan de manera regular este tipo de financiamiento basado en la confianza.

Uno de los principales aliados de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) son los proveedores al convertirse en una de las principales fuentes de financiamiento.

De julio a septiembre del 2009, las principales fuentes de financiamiento utilizadas por las empresas fueron los proveedores (58.2%), los bancos comerciales (19.7%), otras empresas del grupo corporativo (13.6%).

Asimismo, a través de la oficina matriz (2.8%), bancos extranjeros (2.1), bancos de desarrollo (1.9) y otros pasivos (1.7%), de acuerdo con los resultados de la encuesta dada a conocer por el Banco de México (Banxico) sobre la evolución del financiamiento a las empresas.

Al ser casi nulo su acercamiento con la banca tradicional, los proveedores son personas o empresas que abastecen de mercancía o insumos a los negocios o empresas a crédito basados en la confianza y pago posterior.

Durante el mismo periodo de análisis, la proporción de empresas exportadoras que utilizaron el crédito bancario pasó de 28.9 a 25.8% y respecto a las no exportadoras también bajó de 25.4 a 19.1% en comparación con el trimestre anterior.

Aunque los esquemas bancarios crediticios se renuevan y generan nuevas estrategias para acercarse a este tipo de negocios, se estima que aún falta tiempo para que exista una apertura total de estos organismos y que las Pymes vean en ellos su principal fuente de financiamiento.

Especialistas aseguran que es importante que cuando un negocio se inicia o está en proceso de crecimiento, es importante planear una estrategia basada en los proveedores.

Asimismo, es importante analizar las condiciones en que se acepta el financiamiento, los costos, los plazos y sobre todo la calidad de los productos, mercancía o insumos, los cuales deben cumplir con los requerimientos de la producción y de calidad, pues aunque se estén dando buenas facilidades de pago en plazos, si el financiamiento es de mala calidad en vez de generar un beneficio para la empresa que lo solicita, puede resultar perjudicial en sus planes de consolidación y crecimiento, lo que conlleva a una inevitable caída en la calidad, en ventas y en clientes.

Es por ello que se debe hacer una selección cuidadosa de los proveedores y evaluar qué es lo que más conviene a la empresa.

Según datos del Banco de México, el 69% de las pequeñas empresas usan este esquema de financiamiento; mientras que las medianas lo utilizan el 58 por ciento.

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