Trastornos mentales enferman a empresas

Foto EE: Hugo Salazar

La mala salud física y emocional de los empleados atañe a las empresas, no sólo porque así lo determina la ley, sino porque es un tema directamente relacionado con su productividad. Según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), males como estrés, trastornos de sueño, uso de drogas y alcohol provocan pérdidas por 16,000 millones de pesos anuales al sector productivo.

La Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo señala que los riesgos psicosociales, como los antes mencionados, se derivan por deficiencias en el diseño, organización y gestión del trabajo y originan estrés laboral, agotamiento o depresión, incluso problemas graves como enfermedades cardiovasculares o problemas musculoesqueléticos.

Todo esto se traduce en un mal rendimiento de la empresa, ausentismo y presentismo –empleados acuden a trabajar enfermemos y son incapaces de rendir con eficacia- aumento de accidentes y defunciones de trabajo y jubilaciones anticipadas.

En México, las cifras toman un cariz alarmante. La STPS advierte un aumento casos de suicidios, de mobbing o acoso laboral, dependencia al alcohol y drogas y de discriminación.

“Un trabajador falta a su labores hasta 25 días al año por depresión; 20 días si sufre ataques de pánico; 20 si tiene ansiedad y 14 si padece estrés postraumático. Como resultado se generan pérdidas al aparato productivo por 16,000 millones de pesos anuales. Es un escenario conservador y es repercusión negativa de la falta de atención de estos factores psicosociales”, advierte Ignacio Rubí Salazar, subsecretario de Prevención Social de la STPS.

BIENESTAR EN LAS EMPRESAS

Para mejorar las condiciones físicas y emocionales de los trabajadores, la STPS lanzó en abril el Programa Nacional de Bienestar Emocional y Desarrollo Humano en el Trabajo (Pronabet), dirigido a trabajadores en activo de pequeñas y medianas empresas (pymes) y que se prevé será de carácter obligatorio.

Las empresas están obligadas a atender los factores psicosociales de los empleados por disposición oficial. El Reglamento Federal de Seguridad y Salud en el Trabajo lo establece con toda precisión, lo que hace la STPS es apoyar a las compañías para que atiendan esta obligación legal. Las grandes empresas lo están haciendo muy bien, el problema es en las pymes”, sostiene Rubí Salazar.


El programa nace de la advertencia que en 2012 hicieron los delegados estatales de la STPS. “En la reunión de trabajo, cuando comenzaba esta administración en diciembre del 2012, escuchamos expresiones recurrentes de preocupación de los delegados sobre que se estaba registrando un incremento importante del consumo de alcohol y drogas en los centros de trabajo y un aumento de suicidios derivados de conflictos al interior de estos”, relata el funcionario.

El Pronabet está basado en el Programa Internacional de Seguridad y Salud en el Trabajo y Medio Ambiente, también conocido como Solve, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y aborda temas como nutrición, activación física, con programas y tiempos para realizar ejercicios, concertados entre empresas y sindicatos, que queden plasmados en los Contratos Colectivos de Trabajo; sueño saludable, clima favorable, entre otros.
Su objetivo es reducir accidentes y enfermedades en los centros de trabajo, bajar el ausentismo y el presentimos, y con ello se eleve la productividad.

DEL PILOTO A LA NOM

La OIT capacitó en la metodología SOLVE a personal de la STPS, que a su vez instruirá a 180 personas de delegaciones estatales y de universidades para que lleven este esquema a las empresas. En su fase piloto, el programa se implementará en las 4,525 empresas registradas en el Programa de Autogestión en Seguridad y Salud en el Trabajo (PASST), de los estados de Nuevo León, Jalisco, Estado de México y Distrito Federal.

Bajo el PASST, dichas empresas han reducido 70% los accidentes del trabajo, 50% las incapacidades permanentes y 35% las defunciones en esos centros laborales, asegura el subsecretario.

En la segunda etapa, el programa se ampliará a más estados y a más empresas con un curso en línea; además, se impulsará la creación de un estándar de competencia y la certificación de las personas que atiendan este tema dentro de las empresas.

La STPS también prevé lanzar en el primer semestre del año la Norma Oficial Mexicana (NOM) de factores de Riesgo Psicosociales. “Las empresas tendrán que sujetarse a esta norma y para ello requerirán la asesoría del Pronabet”. La tercera y última etapa es la generalización.

Dentro de las empresas, el capacitador formará comités y hará un diagnóstico de los factores psicosociales, a fin de establecer un plan de acción. Se da un plazo de tres meses aplicación y de seis meses para la evaluación, explica por su parte Jorge Gutiérrez Siles, coordinador del Pronabet.

Finalmente, la STPS por conducto de la Dirección general de Inspección, verificará la correcta implementación del programa.

“Es un asunto de asesoría, pero también de vigilancia y cumplimiento de la ley. El resultado inmediato será la mejoría en la estabilidad emocional de los trabajadores, en sus relaciones familiares y en la productividad laboral”, confía Rubí Salazar.

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CRÉDITO: 
Angélica Pineda/ El Empresario