Semáforo rojo detiene a la industria restaurantera de la CDMX

Foto EE: Hugo Salazar

Si bien es comprensible que la Ciudad de México siga en esta semana en color rojo del semáforo epidemiológico, no se puede negar que esta decisión afecta a la industria restaurantera, específicamente en lo económico, además de que se genera un clima con mayor incertidumbre y de pesimismo, afirmó el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) local, Marco Antonio Buendía.

En entrevista con El Economista, el líder empresarial recordó que sería en esta semana, el día 24 de junio, cuando los restaurantes de la capital abrirían nuevamente a una capacidad de 40%; sin embargo, debido a que la tasa de positividad de contagios se sigue manteniendo, se tomó la decisión de no cambiar al color naranja del semáforo y por ende se suspendió la reactivación de actividades.

“La decisión nos afecta en la parte económica, ya las empresas están muy desgastadas, hay que recordar que la mayor parte de negocios de comida son micro pequeñas y medianas empresas. Obviamente es un desánimo general, es frustrante, esperamos que cambie, se había generado un clima de esperanza al anunciar que esta semana del 22 de junio íbamos a abrir, nosotros íbamos a abrir como tal el día 24”, explicó.

Para el líder de Canirac Ciudad de México, el cambio de fecha se debe a que una parte de la población no ha estado siguiendo las recomendaciones y estipulaciones sanitarias y también porque en la urbe aún hay focos de infección, por ejemplo, el comercio ambulante, en donde tampoco se establecen reglamentos sanitarios.

“Al ambulantaje sí se le ha permitido trabajar y a nosotros, los restauranteros, que somos los que generamos los impuestos, no nos dejan abrir. No hay piso parejo”, sentenció.

Antonio Buendía expuso que el Gobierno de la Ciudad de México les informó que la fecha de apertura se pospone una semana, pero no es una estimación segura, ya que si se dan más contagios esto se atrasaría más.

A pesar de ello, reconoció que se dio a tiempo el anuncio, ya que así los restauranteros no tuvieron que comprar más insumos.

El líder empresarial resaltó que uno de los logros de Canirac Ciudad de México en esta etapa de reapertura es que se pudo acordar con las autoridades capitalinas que los restaurantes puedan abrir a 40% de capacidad.

“Aunque vamos a 40% de capacidad, los gastos van a 100%, en la renta, en los salarios. El arranque va a ser difícil y si nos retrasan la apertura más se complica. Ya la industria restaurantera no aguanta más, si uno sale a las calles vamos a ver que ya hay mucho local en venta y en renta”, expuso.

Contexto

Este fin de semana, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que la CDMX seguirá en color rojo del semáforo epidemiológico (del 22 al 28 de junio), lo que significa que las actividades económicas que se tenían contempladas para reapertura tendrán que seguir paralizadas.

Resaltan restaurantes y hoteles, para el 24 de junio hubieran podido abrir a 40% y 30% de capacidad, respectivamente; también, los centros comerciales y tiendas departamentales y los servicios religiosos a la mitad de su capacidad.

CRÉDITO: 
Camila Ayala Espinosa