Reforma fiscal genera desconfianza

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Estudio reveló que cuatro de cada 10 mexicanos considera que no estaremos mejor que antes de dichos cambios

Con la reforma hacendaria que se acaba de aprobar en el Congreso, a México le irá peor que antes porque con la serie de impuestos que incluye no incentiva el crecimiento, según concluye un estudio realizado por el Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México (UVM).

En conferencia de prensa, la directora del centro, Mercedes Poiré, dijo que de acuerdo con la encuesta realizada entre la población y expertos, la reforma fiscal está reprobada con respecto a las expectativas que generó. “Es una miscelánea, no una reforma, y no se tiene claro hacia dónde irán los recursos”, aseguró.

Por eso, cuatro de cada 10 mexicanos considera que no estaremos mejor que antes con dichos cambios, 28% piensa que el rumbo del país seguirá igual, sólo 23% confía en que la reforma contribuirá a que al país le vaya mejor y 10% declaró no saber cuáles son las implicaciones de los cambios tributarios.

De los encuestados, 71% de la población tiene conocimiento de que se aprobó la reforma fiscal. La Directora del Centro destacó que hay diferencias estadísticas importantes en los grupos dependiendo de su identificación partidista.

Diferencias partidistas

Los que simpatizan con el PRI, es decir 37%, son los únicos que consideran que México avanzará en comparación a la situación actual. En contraste, los que no manifiestan ninguna identificación con algún partido, que representa 51%, son los que se muestran menos convencidos de los beneficios de la reforma.

El Centro de Opinión Pública de la institución educativa levantó una encuesta telefónica a nivel nacional con 332 mexicanos y consultó expertos de la talla de Manuel Molano, Luis Rubio, Rolando Cordera, José Luis Chicota, Carlos Ayón Cárdenas y Luis Foncerrada, quienes advirtieron que la reforma tendrá impactos económicos en el corto plazo, que podrían llevar a una etapa recesiva.

No incentiva el crecimiento y no contribuye a combatir la informalidad”, aseguran. Y es que ponderan que la diferencia radica en que hay 12 millones de personas que se encuentran en la economía informal.

Si bien tienen una visión positiva de la reforma con los cambios en el Impuesto Sobre la Renta y los avances que se dieron en materia de transparencia y rendición de cuentas en las entidades federativas, son más los aspectos negativos porque no se atacan los problemas estructurales.

Además, no ven bien el hecho de que se careció de un cabildeo abierto y conciliación en las diferencias con los actores estratégicos de la vida productiva del país. Se considera grave que se negoció en secreto”, afirmó la académica.

Tampoco apoya al Plan Nacional de Desarrollo, dado que no favorece la productividad, en donde parece que se responde más a un interés de poder que a una política económica de fondo.

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CRÉDITO: 
Leonor Flores, El Economista