Kubo hizo solicitud a la CNBV para ser sofipo

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Se prevé que lo autoricen en el primer semestre del 2013

Para el director de la sofom Kubo, Vicente Fenoll, la intermediación financiera debe ser regulada. Es por ello que ya ingresó la solicitud ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) para buscar que esta entidad se convierta en sofipo, que es una figura autorizada y debidamente supervisada por la autoridad, además de que tiene permiso para captar recursos.

“La regulación no es un mal necesario. Nos va a permitir generar reglas claras de gestión, de Gobierno Corporativo, de prevención de lavado de dinero, tener un Consejo de Administración y reportar a la autoridad. Pensamos que es muy importante generar reglas claras”, comenta en entrevista. Vicente Fenoll se dice un apasionado de las microfinanzas, sector donde tiene ya una vasta experiencia.

Por mencionar sólo algo, fue uno de los fundadores de Fincomun, que hoy es una de las sofipos más importantes del país. En este tenor, considera que es necesario que las microfinanzas lleguen adonde no hay, “pero también es el momento de ofrecer nuevas microfinanzas”.

El modelo de negocios que la sofom Kubo ofrece en este momento una plataforma tecnológica en la que los interesados en obtener un microcrédito ingresan su solicitud en el sitio de Internet y, tras un análisis minucioso de riesgo, se le autoriza o no el financiamiento.

“La gente da de alta ahí su solicitud de crédito, que incluye datos personales, su perfil de riesgos, el destino del proyecto y con eso nosotros, aplicando algoritmos matemáticos y sistemas de validación de información, hemos hecho una plataforma bastante sofisticada y determinamos si la persona es sujeta o no de crédito”, explica.

En caso de aprobarse el crédito, se le da seguimiento al cliente y se genera un historial en el sistema, en el cual se coloca información como el monto prestado, para qué se quiere, la tasa de interés, créditos anteriores, dependientes económicos, ingresos y gastos recurrentes, e identificaciones, entre otros. Vicente Fenoll refiere que no tener sucursales ni mucha gente que trabaja en la calle reduce de manera significativa las tasas de interés que se cobran a los clientes, mismas que andan entre 32 y 38%, cuando el promedio del sector es por arriba de 100 por ciento.

Vicente Fenoll expone que la solicitud para convertirse en sofipo se hizo en octubre pasado y confía en que en este primer trimestre sea autorizada. Agrega que su modelo de negocio seguiría igual. Hoy sólo tienen cerca de 60 clientes con préstamos promedio de 20,000 pesos y operan en zonas suburbanas del Valle de México.

CRÉDITO: 
Edgar Juárez, El Economista