Hoy inicia la cruzada contra la informalidad

Archivo/Eleconomista.mx

Seis de cada 10 mexicanos realizan esta actividad en México: INEGI

El Gobierno federal fijó como meta sexenal reducir el nivel de informalidad en México que se ha disparado en los últimos años, para pasar de 60% de la población que pertenece en este grupo a 40% en el 2018, con la implementación de estrategias conjuntas con la Iniciativa Privada y sindicatos, afirmó Jorge Dávila Flores, presidente de la Confederación de Cámaras de Comercio Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur).

Para ello, hoy (lunes) se instalará la comisión intersecretarial para el combate de la ilegalidad en la Secretaría de Gobernación, también llamada cruzada contra la informalidad, ya que este fenómeno le reduce entre tres y cuatro puntos porcentuales al Producto Interno Bruto (PIB) mexicano.

Esto significa que, de seis personas que laboran en la informalidad, se disminuiría a cuatro, y se lograría un mayor ingreso al gasto público, con la incidencia de ir reduciendo el porcentaje, explicó el empresario a El Economista.

Según datos del INEGI, seis de cada 10 mexicanos laboran en la informalidad o en condiciones vulnerables al no contar con seguridad social ni con contrato que respalde su trabajo ni salario fijo.

En México, la mitad de las empresas opera en la informalidad inhibiendo el crecimiento y la productividad, refirió.

Ataque a informales

Gerardo Gutiérrez, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), informó que este lunes se dará apertura de la comisión intersecretarial para el combate de la ilegalidad, que de la mano con la implementación de la reforma hacendaria servirá para incentivar la formalidad de las empresas y que eso permita generar mejores condiciones económicas.

A decir del vicepresidente de la Coparmex, Pablo Rodríguez, la cruzada contra la informalidad incluye acciones de visitas domiciliarias, en donde las autoridades hacendarias monitoreen a través de consumos de energía eléctrica, telefónica, consumos de productos u otros y detectar operaciones fuera de la formalidad.

Este tipo de programas ya fueron implementados como piloto en el norte del país en donde se detectó en los domicilios que tenían instalados talleres y pequeñas fábricas, y se hizo un “barrido de calle” para incorporarlos a la formalidad.

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CRÉDITO: 
Lilia González, El Economista