Cámaras empresariales, más cerca de MiPymes

Foto: Archivo./ elempresario.mx

Las cámaras empresariales nacieron con el objetivo de representar a la iniciativa privada. Con el tiempo, sus funciones y ventajas se han incrementando en beneficio de micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes), gracias a que ya no es obligatoria la afiliación a dichos organismos. Los retos siguen latentes para otorgar servicios de calidad y dejar de lado la búsqueda de liderazgos políticos por parte de sus dirigentes.

“Desde 1996, pertenecer a una cámara empresarial ya no es obligatorio, según la Ley de Cámaras Empresariales y sus Confederaciones, lo que permite que el empresario se adhiera a ellas de manera voluntaria y con mayor poder de hacer valer los servicios por los que está pagando”, detalló Sergio Gracilazo, catedrático de la Universidad Panamericana (UP).

En México existen 237 cámaras empresariales, incluyendo sus representaciones locales. Están divididas por sector productivo y ofrecen servicios de capacitación, asesoría, incubación de negocios, redes de contactos y sinergia con empresas tractoras.

“El objetivo de las cámaras empresariales es ayudarle al micro, pequeño y mediano empresario a formalizar su negocio, impulsarlo a obtener los permisos que necesite y a agilizar trámites; asimismo, los incorporamos a programas públicos y privados para darles las herramientas para desarrollarse”, enfatizó la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servitur).

El espacio ideal

Actualmente, faltan apoyos para atender a los empresarios que terminan su proceso en las incubadoras de negocios y demandan redes de contactos; afiliarse a las cámaras es una opción para hallar a esos clientes y llegar a nuevos mercados, según José Barrera, jefe de Incubadoras de Universidad La Salle.

Barrera agregó que desde finales del 2008 “las cámaras empresariales han hecho un esfuerzo en conjunto con el gobierno federal para albergar a los centros México Emprende, para vincular al microempresario con la mediana y grande empresa”.

Las cámaras Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño (Canacope), Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) y Nacional de Comercio (Canaco), así como la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) han adoptado en sus instalaciones a los centros México Emprende para asesorar a los negocios pequeños y medianos.

Por medio de estos centros se apoya el fortalecimiento de las redes de negocio, se acercan fuentes de financiamiento y enseña el diseño de estrategias de mercado, explicó Sergio Cervantes, presidente de la Canacintra.

Esta organización tiene 13 centros México Emprende y se prepara para abrir 15 este año. Canaco-Servitur cuenta con nueve, CMIC con cuatro y Canacope con tres.

Afiliación voluntaria

De acuerdo con la Canaco-Servitur, para formar parte de una cámara es necesario que la empresa interesada esté formalmente establecida, tenga un domicilio fiscal, esté dada de alta ante Hacienda y registrada en el Sistema de Información Empresarial Mexicano (SIEM).

El costo de la membresía depende del número de empleados del negocio, los servicios que requiera y el tamaño de sus ventas. La cuota anual puede ir de 1,500 a 100,000 pesos.

Otra puerta

Organismos como la Coparmex también tienen el papel de formar un vínculo con las autoridades y ser portavoz de la iniciativa privada.

Gerardo Gutiérrez, presidente nacional del órgano, explicó que la Coparmex apoya a los emprendedores con capacitación, consultoría, desarrollo de métodos, diagnósticos, acceso a financiamiento e incubación.

Esta organización cuenta con 12 centros México Emprende y pretende llegar a los 40 en total.

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CRÉDITO: 
Samantha Álvarez