Abren bancos dedicados a pymes y agro

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Agrofinanzas y Banco Bicentenario atenderán a estos nichos

A partir del pasado viernes, el sector bancario cuenta con dos nuevas instituciones en México, las cuales se suman a las 42 existentes que están registradas bajo la figura de bancos de nicho.

La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) dio su aprobación para que inicie operaciones el nuevo Banco Bicentenario SA, institución de banca múltiple, resultante de la transformación de régimen de la Unión de Crédito Nuevo Laredo.

Al mismo tiempo, la Comisión aprobó la creación del banco Agrofinanzas SA, institución de banca múltiple, proveniente de la sofol del mismo nombre.

"La Comisión reafirma su compromiso por la construcción de un sistema financiero eficiente, incluyente y abierto a la competencia que provea una mejor calidad de productos y servicios acorde a las necesidades de la población”, aseguró la CNBV en un comunicado.

Los dos nuevos bancos operarán bajo el objeto social acotado (bancos de nicho), esto en términos de lo previsto en el artículo 2, fracción II, de las Disposiciones de Carácter General Aplicables a las Instituciones de Crédito.

Los bancos de nicho son instituciones bancarias especializadas en un sector económico o región geográfica que tienen permitido captar ahorros del público en general, con una inversión de capital menor a la requerida para la banca múltiple comercial, siendo de 36 millones de Udis como capital mínimo, mientras que la banca comercial está obligada a tener 90 millones de Udis.

“Los bancos de nicho permiten que las empresas financieras tengan acceso al fondeo en mejores condiciones, debido a la regulación bancaria existente, al mismo tiempo que les permite captar ahorro con una menor exigencia de capital”, aseguró recientemente Guillermo Babatz, presidente de la CNBV.

Los bancos de nicho tienen las mismas obligaciones y responsabilidades que los bancos comerciales más grandes, siendo supervisados y regulados por la CNBV y el Banco de México (Banxico).

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CRÉDITO: 
Edgar Huérfano, El Economista