Hablar de competitividad y de los retos que enfrenta México a diario es ya casi una costumbre, sin embargo las políticas dirigidas a alcanzar niveles positivos en esta materia aún son pocas y pobres frente a las exigencias de la globalización.
Y en este sentido vemos que los tratados de libre comercio que México ha firmado con otras naciones han tenido ventajas, pero también desventajas que al paso de los años nos han mostrado que promover exportaciones y firmar convenios con países desarrollados pone, en muchas ocasiones, en serios problemas a los empresarios, en especial a los pequeños y medianos, debido a que muchos de estos están atorados tratando de vencer los obstáculos internos como son la tramitología, la falta de especialización y de estándares de calidad, dejándolos en franca desventaja frente a las naciones de primer mundo, quienes son con las que tenemos el mayor número de convenios.
Se necesita contar con una producción exportable, la cual en calidad y cantidad sean deseados y comprados por mercados externos a México.
Pero antes de enfocarse en generar asesoría y vehículos que puedan ayudar a los negocios a hacer comercio exterior, se tiene como prioridad crear un buen clima de negocios para los empresarios, que va desde reducir considerablemente la tramitología, así como crear fuentes de conocimiento y de recursos, para poder preparar, en su momento, a las pequeñas y medianas empresas (PYMES) para exportar.
Firmar un convenio o tratado comercial que no contemple la disparidad entre ambos países, y las estrategias para generar competitividad en el país con menores ventajas, es prácticamente firmar la acta de defunción de cualquier empresario, exporte o no.
Un reciente estudio del Banco Interamericano de Desarrollo, la consultora española IKEI y Fundes México, en resultados preliminares y en exclusiva para esta columna, revelaron que los Tratados de Libre Comercio suscritos por México con otras naciones, son muy desconocidos entre los empresarios, y sólo destaca el firmado con Estados Unidos, y en menor medida el de la Unión Europea.
Las PYMES, por su tamaño enfrentan más dificultades para exportar al no contar con una área especializada que les oriente sobre las disposiciones de dichos tratados, así como tienen problemas para cumplir con las reglas de origen (RDO).
El estudio también reveló que 28.6% de las empresas entrevistadas, utiliza más de dos TLC's, 42.2% de las grandes empresas y 15.2% de las PYMES.
En posteriores columnas le daremos más detalles de este estudio.
En pro de los emprendedores
Y como le comenté en nuestra columna anterior, le comparto algunos puntos que conformarán el programa "México Emprende", que prepara la Subsecretaría para la Pequeña y Mediana Empresa (SPYME) a cargo de Heriberto Félix Guerra.
Éste, en una primera etapa, contempla a los "Centros México Emprende", que estarán situados en las cámaras empresariales de una región o ciudad, así como en las delegaciones de la Secretaría de Economía (SE), que dirige Eduardo Sojo, y que ofrecerán asesoría e información.
La ventanilla virtual tendrá disponible una red de 100 incubadoras previamente elegidas según su "ranking".
Se prevé que el programa trascienda a otros organismos, pues se trata de sumar a los actores del gobierno federal, estatal y municipal, así como a la IP.
ccgaytan@eleconomista.com.mx
Especialista en la pequeña y mediana empresa*