La franquicia es un modelo de negocio que minimiza el riesgo de los emprendedores que invierten bajo este esquema y que por lo tanto debía ser apoyada por la banca y por las autoridades de nuestro país.
Pero esto no había sucedido así, a pesar de los múltiples esfuerzos de la Asociación Mexicana de Franquicias (AMF) y de los principales líderes del sector de franquicias en México.
Pero por fin un gobierno entendió que las franquicias son un importante detonador de empleos y generador de empresas con altos índices de éxito.
El gran acierto de la Secretaría de Economía y la Subsecretaria para la Pequeña y Mediana Empresa, encabezada por Heriberto Félix Guerra, fue escuchar a los representantes de este sector y coordinarlos para lanzar, en conjunto con la propia AMF, un plan nacional de franquicias, al que finalmente bautizaron con el embrollado nombre de Programa de Apoyo a Emprendedores Vía el Modelo de Franquicia.
Lo relevante es que por primera vez en la historia se otorga un apoyo directo al sector y que este programa tiene una visión de sustentabilidad, de largo plazo.
Para finales de este año ya se cuenta con un fondo de garantía de 60 millones de pesos para apoyar tanto a las empresas franquiciantes nuevas o ya existentes, con recursos para consultoría y capacitación, como a los emprendedores que deseen adquirir una franquicia financiando hasta 50% de la cuota inicial, siempre y cuando dicha franquicia haya sido autorizada.
Este fondo puede parecer muy pequeño, pero se pretende incrementarlo para el 2009 y generar certidumbre en los bancos para que estos se sumen de manera generalizada al programa, otorgando créditos directos a quienes deseen adquirir una franquicia.
Si esto se cumple, los recursos en créditos al sector podrían detonar hasta en 500 millones de pesos según lo preveé la propia subsecretaria.
Todavía existe mucho escepticismo tanto en los franquiciantes como en los emprendedores, con objeciones tan válidas como que los intereses con los que ahora se manejan los bancos que empiezan a ofrecer este tipo de financiamiento son todavía muy altos.
Lo que debemos entender es que el programa necesita lanzarse y probarse en los primeros años para generar los elementos de confianza que permitan incrementar los recursos e inclusive disminuir las tasas de interés ofrecidas. Como sea me parece que es el inicio de una nueva época en el tema de apoyos y financiamiento a las franquicias en México, siempre y cuando todos los involucrados en el sector, tanto franquiciantes, franquiciatarios, consultores, así como la Secretaría de Economía y la propia AMF, realicemos nuestra tarea.
*Socio Director Alcázar & Aranday
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