El paso del tiempo y mis experiencias personales después de vivir 15 años en el exterior, cinco en Estados Unidos, cinco en Singapur, dos en Canadá y tres en Israel, me permitieron conocer realidades y esfuerzos importantes de gobiernos, Instituciones, Universidades y emprendedores, por mantener una posición competitiva en los mercados internacionales.
En esos países, la apuesta para ser competitivos estaba basada en los avances tecnológicos que fueran capaces de lograr. En ninguno de los cuatro, se pensaba que sería posible mantener la competitividad sin tecnología.
De todos, ninguno estaba tan clara y decididamente orientado al desarrollo de una industria de la tecnología como Israel. En los cuatro, había un convencimiento total de la importancia de los emprendedores, pero particularmente, de aquellos capaces de crear empresas de alta tecnología. En México hablamos de la creación de empresas de base tecnológica, pero nuestras capacidades para crear este tipo de negocios son aún muy limitadas.
El problema que se deriva de esta limitación es que en la era del conocimiento, la carrera por la competitividad no se ha detenido, ni ha disminuido su ritmo, por el contrario, se ha acelerado. Los países que anteriormente no competían con avances tecnológicos lo están haciendo cada vez más. No sólo Brasil, Rusia, India y Corea están avanzando rápido, Europa del Este viene también empujando fuerte.
Todos estos países están conscientes de que la innovación es el camino de la salvación. En muchos de estos, los presupuestos en materia de desarrollo e investigación son más importantes cada año. Aunque México está haciendo esfuerzos, desafortunadamente no son equiparables y el tiempo que pasa se pierde. Ya nuestros competidores de antaño Brasil y Corea, nos han rebasado.
Me pregunto si en México llegará el día en que autoridades, líderes, políticos, empresarios, académicos, investigadores y emprendedores, comprendan la relevancia de esta nueva era, el avance tecnológico y la importancia de no postergar por más tiempo una política de inmersión total en el tema que permita, en el mediano plazo, contar con pymes productoras de bienes y servicios de base tecnológica.
Ese día, la acción coordinada de todos los sectores permitirá que México avance a la par de nuestros competidores más importantes forjando un mejor futuro.
*Director Ejecutivo de Incubadoras y Aceleradoras del Sistema Tecnológico de Monterrey.
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